Amigos, simplemente amigos y nada más.

Amigos, simplemente amigos y nada más.

«De pronto me enteré de que aquella coqueta se había prometido con mi mejor amigo, Attilio. Me dio rabia por muchos motivos: ante todo, porque me la había jugado ante mis narices, sin decirme nada, y, además, porque a Attilio se lo había presentado yo; y así, sin saberlo, les había tenido la vela.
Pero soy un buen amigo y, para mí, la amistad es ante todo. Había querido a Mariarosa; pero desde el momento en que se había convertido en la novia de Attilio era sagrada para mí. Ella habría querido, quizás, continuar hostigándome; pero yo se lo hice entender de todas las maneras y, por fin, un día, se lo dije claramente:
—Tú eres una mujer y no entiendes la amistad… Pero tú, desde que te has puesto con Attilio, para mí es como si no existieras… Ni te veo, ni te oigo… ¿Entendido?».

-𝐋𝐚 𝐚𝐦𝐢𝐬𝐭𝐚𝐝
𝐀𝐥𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐌𝐨𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚

Cosa de la fogosidad.

Cosa de la fogosidad.

«El corcho saltó en el momento preciso en que entraba la madre con cinco copas de champán en una bandeja. ¿Qué se festeja?, dijo la abuela. Un casamiento, dijo la madre. ¡Un casamiento! La abuela, muy emocionada, juntó las palmas a la altura del pecho. ¿Vos sos la novia?, le dijo a Griselda. Sí, abuela, dijo Griselda. Ay, hija, daría cualquier cosa por estar en tu lugar. Griselda se rió. No te rías, hija, vos todavía ni te imaginás lo que es estar entre los brazos de un hombre que te hace volar por… ¡Por favor!, dijo el padre, hacé callar a tu madre y brindemos de una vez. Llenó las copas. ¡Leo!, llamó la madre. Le dio una copa a Griselda y otra a la abuela que ahora explicaba lo que es sentir las manos de tu hombre en las partes más prohibidas de… ¡Por favor, mamá!, la interrumpió la madre, tranquilizate un poco que tenemos que brindar».

-𝐀𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐛𝐨𝐝𝐚
𝐋𝐢𝐥𝐢𝐚𝐧𝐚 𝐇𝐞𝐤𝐞𝐫

Cosa de un afán.

Cosa de un afán.

«Se dio cuenta con gran tristeza y desencanto que aquel hermoso juego de liberación la había cansado y que no quería saber ya ni de la boda, ni de José Juan, ni de nada. Empezó a sentir disgusto cuando oía que llegaba, lo cual hacía varias veces durante el día, con el pretexto de consultarle alguna cosa. Comenzó a chocarle su voz, el leve beso que le daba al despedirse por las noches, los labios fríos y húmedos, su conversación: «la casa, las cortinas, las alfombras, la casa, los muebles, las cortinas…» Ella no podía más, ya no le importaba salvarse o padecer toda la vida. Sólo quería descansar de aquella tremenda fatiga, de ir todo el día de un lado a otro, de hablar con cien gentes, de opinar, de escoger cosas, de oír la voz de José Juan… Quería quedarse en su cuarto sola, sin ver a nadie, ni siquiera a su madre y a Clara, estar sola, cerrar los ojos, olvidar todo, no oír ni una palabra, nada, “la casa, los muebles, las alfombras, la ropa blanca, las cortinas, la casa, la modista, la vajilla…”».

-𝐋𝐚 𝐜𝐞𝐥𝐝𝐚
𝐀𝐦𝐩𝐚𝐫𝐨 𝐃𝐚́𝐯𝐢𝐥𝐚

La existencia de un dios amoroso (?).

La existencia de un dios amoroso (?).

• SERIALES •

MISA DE MEDIANOCHE
M1:E4 Libro IV: LAMENTACIONES

Erin Green (Kate Siegel)

—Estoy pensando que debes creer que soy tonta.

Riley Flynn (Zach Gilford)

—No

Erin Green (Kate Siegel)

—Rezaste conmigo todo el día. Y te amo por eso. Pero tú no crees en nada de eso.

Riley Flynn (Zach Gilford)

—Lo entiendo. Entiendo porqué es llamativo, el consuelo. Todo pasa por algo. Hay algo bueno en todo. Qué hay un plan. Es… no sé. Supongo que solo viví un momento de completa sorpresa que reta la existencia de un dios amoroso.

Erin Green (Kate Siegel)

—¿Así que tú crees que estoy Loca?

Riley Flynn (Zach Gilford)

—No

Erin Green (Kate Siegel)

—¿Qué soy ingenua?

Riley Flynn (Zach Gilford)

—No. Creo que todos queremos con tantas ganas qué haya una razón. Para todos. Y justicia, y consuelo cuando morimos.

Erin Green (Kate Siegel)

—Sí, de ahí viene la religión. Esa es la pregunta.

¿Qué pasa cuando morimos?

Riley Flynn (Zach Gilford)

—¿Qué demonios pasa?

Erin Green (Kate Siegel)

—¿Y qué crees?, ¿Qué pasa cuando morimos, Riley?

Riley Flynn (Zach Gilford)

—No lo sé. Y no confío en nadie que nos diga que lo sabe, pero solo puedo hablar por mí mismo, supongo.

Erin Green (Kate Siegel)

—Habla por ti mismo. ¿Qué pasa cuando mueres?

Riley Flynn (Zach Gilford)

—Cuando muera mi cuerpo dejará de funcionar. Se apagará. De pronto o gradualmente. Mi respiración se detiene, mi corazón deja de latir. Muerte clínica. Y un poco después, como cinco minutos después, las neuronas empezarán a morir. Mientras tanto, en medio de eso, tal vez mi cerebro libera una carga de DMT. Es la droga psicodélica liberada cuando soñamos, así que sueño. Sueño en grande, más que nunca, porque es lo que queda. Todos los restos de DMT de una vez y mis neuronas se dispararán y veo fuegos artificiales de memorias e imaginación y estoy… como drogado. De verdad drogado porque mi mente está buscando en las memorias. Largo y corto plazo, y los sueños se mezclan con las memorias y se cierra el telón. La ovación final. El sueño que termina todos los sueños. Un último gran sueño mientras mi mente dispara el último jodido misil, y luego… Me detengo.

[…]

¿Qué quiere mamá?

¿Qué quiere mamá?

«Al día siguiente era sábado, y yo estaba contenta. Mamá trabaja de camarera todo el fin de semana en el Paris Coffee House, donde los camareros han estado enseñándole francés desde que papá se fue. Tiene suerte, porque su trabajo le gusta de verdad: los clientes, la cafetería, la decoración, todo le entusiasma, y sólo se pone triste cuando vuelve a casa. Le di el desayuno en el porche delantero a las diez de la mañana, y Joanna la acompañó andando hasta el autobús».

-Mujeres y niñas

Grace Paley.

Amor de madre.

Amor de madre.

«La señora Whipple amaba a su segundo hijo, el retardado,mucho más que a los otros dos hijos juntos. Lo comentaba siempre, y al hablar con sus vecinos comparaba el amor por su hijo con el que sentía por su marido y por su madre.
—No necesitas decírselo a todo el mundo —repetía el señor Whipple—. Parece que sólo tú lo quieres.
—Es algo natural en una madre —recordaba la señora Whipple—. Sabes que este tipo de cariño es más propio de la madre. La gente no espera tanto de los padres.
Ello no evitaba que entre sí los vecinos no hablaran claramente.
—Sería una bendición del Señor si él muriera —comentaban—. Es culpa de los padres —agregaban—. Puede apostarse que por ahí hay algún pecado».

-Él

Katherine Anne Porter

Ríspidas relaciones.

Ríspidas relaciones.

• SERIALES •

MOM
T.2 E.21

Bonnie Plunkett (Allison Janney):
—Te diré algo niña rubia.
Tal vez cometí errores en mi vida, pero ¿y tú? Tú te sientas ahí en tu gran trono juzgando al mundo entero.

Christy Plunkett (Anna Faris):
—¡No al mundo entero mamá, solo a ti!

Bonnie Plunkett (Allison Janney):
—¿Qué?, ¿Cómo fue que te convertiste en esta persona sin nada de compasión?

Christy Plunkett (Anna Faris):
—¡Fácil! Pasé mis años de formación con la mujer más egoísta de la tierra.

Bonnie Plunkett (Allison Janney):
—¡Ay, por dios! Apenas te vi cuando estabas creciendo.

Hombre libre.

Hombre libre.

«Un hombre sólo puede ser él mismo mientras está solo; si no ama su soledad, el no amará su libertad, porque únicamente cuando está solo, es realmente libre».

Arthur Schopenhauer

Alexander Sviridov
Alexander Sviridov
Alexander Sviridov
Alexander Sviridov
Alexander Sviridov
Alexander Sviridov