Premura.

Premura.

• DESCANSAMOS LOS MARTES •

🍸

Me urges todo el tiempo
A la mañana cuando todo me hace falta.
Como ese café que aguarda.
Me urges.
Me urges todo el tiempo.
Al mediodía cuando todo es calma,
cuando todo en mi alma te reclama.
Me urges.
Me urges todo el tiempo.
Al atardecer en que en sol se pone,
como anticipando que no estás,
como gritándole al viento: ¡Ven!
Me urges.
Me urges todo el tiempo.
Más allá de cada noche
en que mi piel busca tu rose,
en que mis ojos no te encuentran,
ni mis labios tienen goce.
Me urges.
Me urges todo el tiempo.
Como un sueño anticipado
donde buscarte y encontrarte, me es urgente.

MARCO DE MENDOZA

🍸

Trincar.

Trincar.

«Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia… maldije… juré… Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto… más alto… más alto! Y entre tanto los hombres seguían charlando placidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían… y se estaban burlando de mi horror! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces… otra vez… escuchen… más fuerte… más fuerte… más fuerte!
—¡Basta ya de fingir, malvados! —aullé—. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí… ahí! ¡Donde está latiendo su horrible corazón!».

-El corazón delator

Edgar Allan Poe.