Timet.

Timet.

«El miedo es un absurdo, una locura. Pero nos mantiene alertas. Nos mantiene vivos».

MAMS

Dubitaciones.

Dubitaciones.

«La vida se va convirtiendo en una rutina que sólo los pequeños detalles hacen agradable. Por eso no creo que Juan tenga amoríos en la calle. Pero todo en la vida comienza un día. Y los hombres son así, como que nunca los comprendemos. Además de lo del machismo. Pero Juan lo combate. Juan dice… «éso siempre lo critican mis amigas». De inmediato yo expreso: “Juan dice”. Y es verdad, o puede serlo, ¡no importa! “Juan dice que no va a ser más hombre por tener más mujeres”. Pero… Esta noche es igual. Exactamente igual a las otras. Después de cenar sonó el timbre del teléfono y la voz de un hombre pidió hablar con él. Tapé el aparato y le dije: “¡otra vez!”. Cuando terminó escuché su voz cálida que me dijo: “Tengo una reunión importante”. Creo que no escuchó mi suspiro y el “hasta cuando”».

-A partir de esta noche

Bonaparte Gautreaux Piñeyro

Sueño espectral

Sueño espectral

«Prometieron que los sueños pueden hacerse realidad, pero olvidaron mencionar que las pesadillas también son sueños».

Oscar Wilde.

Black Dahlia Matt Lombard
Ex-Crucifixion Matt Lombard
Martyrs in purgatory Matt Lombard
The black Zodiac Matt Lombard
Deliver us to evil Matt Lombard
Silenced Matt Lombard
DE MORTUIS NIL NISI BENE.

DE MORTUIS NIL NISI BENE.

«La chica frunce el hociquito pero acaba de contarte algo, ¿qué acaba de contarte?, y tú nada, tú te compadeces, porque tú no has tenido jamás necesidad de contar nada a nadie, tú has sido tan sencillo y tan fácil y tu muerte fue tu única cosa complicada y difícil y tu gesto de esa foto del restaurante dice que Manfredo vivía para escuchar a los demás, para atender a los demás y ése solo, ése solo entre las muchas fotos ha sido, amor mío, el gesto que me cuenta, que contará a tus hijos, que dirá a todos tu verdadera biografía».

-Biografía

Carlos Martínez Moreno.

Dos por uno.

Dos por uno.

«Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado».

-El otro Yo

Mario Benedetti.

Singularidades.

Singularidades.

«Es posible que por los caminos reales del Cibao no pase otro animal como aquél. Andaba, y nadie veía sus pezuñas menudas en tierra: las llevaba siempre ocultas en el oro del polvo. Su cola ondulaba como río, sin salir de cauce, y era elegante aun llevándola amarrada en trenzas con una cinta azul. Su pescuezo brillante estaba siempre arqueado. Su piel… Lucero: ¡cómo brillaba tu piel al sol!
Tenía en la frente, como clavada en su pelo negruzco, una mancha blanca. Poco más abajo, y a los lados, los ojos le reventaban llenos de luz».

-Lucero

Juan Bosch.

En contratiempo.

En contratiempo.

«—¡Sólo Dios lo sabe! —exclamó, al cabo de su entendimiento—. ¡Yo no soy yo mismo, soy alguna otra persona; no estoy allá, no; ése es alguien que se ha metido dentro de mi piel. Yo era yo mismo anoche, pero me quedé dormido en la montaña y allí me cambiaron mi escopeta y me lo han cambiado todo. Yo mismo estoy cambiado, y no puedo decir siquiera cuál es mi nombre ni quién soy!
—¡Ah, pobre hombre! Se llamaba Rip van Winkle, pero hace veinte años que salió de casa con su fusil y jamás regresó ni hemos sabido de él desde entonces. Su perro volvió solo a la casa; y nadie podría decir si mi padre se mató o si los indios se lo llevaron. Yo era entonces una chiquilla».

-Rip Van Winkle

Washington Irving.