¿En qué momento nos apartamos de la gente realmente importante de nuestras vidas?

¿En qué momento nos apartamos de la gente realmente importante de nuestras vidas?

«Un lugar amado por cierto: la parte inferior de mi cama adonde Miguel y yo nos escondíamos a jugar, cómplices y ajenos a la mirada de mis hermanos y de sus hermanas. Al principio se trataba de juegos inofensivos (contarnos historias de terror, pegar estampas en el álbum de estrellas de la televisión que coleccionábamos); después, esos otros juegos de la piel tan comunes en las historias privadas de las familias, que más allá de los tabúes y las prohibiciones tienen su origen en la pureza: dos cuerpos nuevos que se tocan y se descubren y se reconocen. Es que desde el principio de los tiempos, el placer siempre ha comenzado por el tacto. La piel que se incendia y cuyo goce es el más profundo de los saberes. Un saber que no nos abandonará jamás: aún puede quitarme el aliento el recuerdo de su miembro sonriendo en la comisura de mis nalgas».

Un deseo realizaro,
Ana Clavel.

Sobre vivir el amor…

Sobre vivir el amor…

AFORISMOS


«Cualquier forma de amor que encuentres, vívelo. Libre o no libre, casado o soltero, heterosexual u homosexual, son aspectos que varían de cada persona. Hay quienes son más expansivos, capaces de varios amores. No creo que exista una única respuesta para todo el mundo».


Incesto: diario no expurgado 1932-1934
Anaïs Nin

Kajal kuxlejal.¹

Kajal kuxlejal.¹

«¡Qué alrededor tan inmenso! Una llanura sin rebaños donde el único animal que trisca es el viento. Y cómodo se encabrita a veces y derriba los pájaros que han venido a posarse tímidamente en su grupa. Y cómodo relincha. ¡Con qué libertad! ¡Con qué brío!
Ahora me doy cuenta de que la voz que estado escuchando desde que nací es ésta. Y ésta la compañía de todas mis horas. Lo había visto ya, en invierno, venir armado de largos y agudos cuchillos y traspasar nuestra carne acongojada de frío. Lo he visto en verano, perezoso, amarillo de polen, acercarse con un gusto de miel silvestre entre los labios. Y anochece dando alaridos de furia. Y se remansa al mediodía, cuando el reloj de Cabildo da las doce. Y toca las puertas y derriba los floreros y revuelve los papeles del escritorio y hace travesuras con los vestidos de las muchachas. Pero nunca, hasta hoy, había yo venido a la casa de su albedrío. Y me quedo aquí, con los ojos bajos porque (la nana me lo ha dicho) es así como el respeto mira lo que es grande.
—Pero qué tonta eres. Te distraes en el momento en que gana el papalote de tu hermano».

Balún Canán, Rosario Castellanos.

¹Tzeltal, para vivir en lo alto.

Sensibilidad bestial.

Sensibilidad bestial.

°CITARTE°

«Por qué se vanagloria el hombre de una sensibilidad superior a la de las bestias?

Esto tan solo nos convierte en seres mas dependientes. Si nuestros impulsos se limitaran al hambre, la sed y el deseo, podríamos ser prácticamente libres. pero nos conmovemos por el viento que sopla, una palabra cualquiera o la imagen que esa palabra despierte».

* Frankenstein o el moderno Prometeo / Mary Shelley *

📚🔖

A un dólar el metro.

A un dólar el metro.

«—La ciudad ha estado siempre aquí dijo el cirujano—. No exactamente estas mismas vigas de hormigón y estos mismo ladrillos, sino que antes hubo otros distintos. Usted acepta que el tiempo no tiene principio ni fin. La ciudad es tan antigua como el tiempo y continua con él.
—Alguien colocó los primeros ladrillos —insistió M—. Se conoce como la Fundación.
—Un mito. Sólo los científicos creen eso, y ni siquiera ellos le hacén demasiado caso. La mayoría admite en privado que la Primera Piedra no es más que una superstición. Defendemos esa historia por conveniencia, y porque nos da un sentido de tradición. Es evidente que no pudo haber un primer ladrillo. Si lo hubiera, ¿cómo se puede explicar quién lo puso y, lo que es más dificil, de dónde vino quien lo puso?
—Tiene que haber espacio libre en alguna parte —le dijo M con obstinación—. La ciudad debe tener límites».

Ciudad de concentración,
James Graham Ballard.

Minientrada

Lo sombrío de la libertad.

• MINIFICCIÓN •

Nocturnidad

Miguelángel Flores

Rafalito se durmió soñando que algún día podría volar. Y durante la noche se fue entretejiendo un hilillo de seda que salía de su boca, creando un sudario sin luz que creció y creció hasta cubrirlo por completo. Por la mañana despertó amordazado, prisionero, como si se hubiera transmutado del todo su cama en armario sombrío. Y paso media vida mirando desde dentro. Cuando al fin se atrevió a escapar de él, lo hizo convirtiendo el lienzo en unas alas asombrosas y asombradas, con adornos de purpurina y lentejuelas. Un destello tan frágil como culpable, que pronto atrajo la atención de un coleccionista de mariposas nocturnas; aquel que, sin escrúpulos, clavó a Rafalito un alfiler oscuro, un delirio perpetuo, en medio del recién nacido remolino de su pecho.

Cuando el futuro nos alcance.

Cuando el futuro nos alcance.

• SERIALES •

TRIBUS DE EUROPA
T.1 E.5

Varvara (Melika Foroutan):
—Eres mi propiedad, Kiano, mi juguete, ¿por qué te dejaría ir?

Kiano (Emilio Sakraya):
—Porque quiero ser libre

Varvara (Melika Foroutan):
—Solo la muerte libera a los Cuervos

Kiano (Emilio Sakraya):
—Quiero convertirme en uno

Varvara (Melika Foroutan):
—¿Qué distingue a un cuervo?

Kiano (Emilio Sakraya):
—Fuerza, honor…

Varvara (Melika Foroutan)
—¿Fuerza, honor?

Kiano (Emilio Sakraya):
—Y la disposición a matar.

Varvara (Melika Foroutan):
—Bien.
Pero, ¿qué le falta, Bozies?

Bozies (Varios):
—La disposición a morir

Varvara (Melika Foroutan):
—¿Tienen miedo de morir, Bozies?

Bozies (Varios):
—¡No, Lord Varvara!

Varvara (Melika Foroutan):
—Pero tú sí, Kiano. Tú tienes miedo de morir.