Digna.

Digna.

• SERIALES •

The Witcher
T1 E3
Luna traicionera

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—Te asustaría saber que no conoces cada uno de mis pensamientos.

Istredd (Royce Pierreson)
—Me estás subestimando.
Iba a ir a Temeria por ti.

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—Esa fue tu decisión.

Istredd (Royce Pierreson)
—¿Para desperdiciar mis días con chismes de la corte?
Es tu fetiche, no el mío.

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—Un verdadero hombre expresa sus deseos.

Istredd (Royce Pierreson)
—¿Y cómo los reconozco?
Haces pasar tus deseos por míos.
Stregobor tenía razón, es justo por eso estás aquí, es justo lo que ella te ordenó. Todos somos peones.

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—No me aleccionará un hombre que se cree que el mundo es una aventura romántica.
¡Mi mundo es cruel! ¡impredecible!
¡Llegas, sobrevives, mueres!

Istredd (Royce Pierreson)
—No te queda el papel de víctima.

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—Ni a ti el de héroe.

Istredd (Royce Pierreson)
—¡Estás enojada porque perdiste la oportunidad de ser bella!

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—¡Quiero ser poderosa!

Istredd (Royce Pierreson)
—Para que todos te adoren y te vean.

Yennefer de Vengerberg (Anya Chalotra)
—Me corresponde.

Istredd (Royce Pierreson)
—No hay poder ni belleza que te haga sentir digna de nada.

Minientrada

Lo sombrío de la libertad.

• MINIFICCIÓN •

Nocturnidad

Miguelángel Flores

Rafalito se durmió soñando que algún día podría volar. Y durante la noche se fue entretejiendo un hilillo de seda que salía de su boca, creando un sudario sin luz que creció y creció hasta cubrirlo por completo. Por la mañana despertó amordazado, prisionero, como si se hubiera transmutado del todo su cama en armario sombrío. Y paso media vida mirando desde dentro. Cuando al fin se atrevió a escapar de él, lo hizo convirtiendo el lienzo en unas alas asombrosas y asombradas, con adornos de purpurina y lentejuelas. Un destello tan frágil como culpable, que pronto atrajo la atención de un coleccionista de mariposas nocturnas; aquel que, sin escrúpulos, clavó a Rafalito un alfiler oscuro, un delirio perpetuo, en medio del recién nacido remolino de su pecho.