Kajal kuxlejal.¹

Kajal kuxlejal.¹

«¡Qué alrededor tan inmenso! Una llanura sin rebaños donde el único animal que trisca es el viento. Y cómodo se encabrita a veces y derriba los pájaros que han venido a posarse tímidamente en su grupa. Y cómodo relincha. ¡Con qué libertad! ¡Con qué brío!
Ahora me doy cuenta de que la voz que estado escuchando desde que nací es ésta. Y ésta la compañía de todas mis horas. Lo había visto ya, en invierno, venir armado de largos y agudos cuchillos y traspasar nuestra carne acongojada de frío. Lo he visto en verano, perezoso, amarillo de polen, acercarse con un gusto de miel silvestre entre los labios. Y anochece dando alaridos de furia. Y se remansa al mediodía, cuando el reloj de Cabildo da las doce. Y toca las puertas y derriba los floreros y revuelve los papeles del escritorio y hace travesuras con los vestidos de las muchachas. Pero nunca, hasta hoy, había yo venido a la casa de su albedrío. Y me quedo aquí, con los ojos bajos porque (la nana me lo ha dicho) es así como el respeto mira lo que es grande.
—Pero qué tonta eres. Te distraes en el momento en que gana el papalote de tu hermano».

Balún Canán, Rosario Castellanos.

¹Tzeltal, para vivir en lo alto.