¿Quién como tú?

¿Quién como tú?

«Se dicen muchas cosas sobre la amistad, pero, en resumidas cuentas, ¿qué quiere decir ser amigo? […]Yo, cuanto más pienso en este asunto de la amistad, más me pierdo. Durante años y años creemos que somos íntimos, uña y carne, como se dice, que nos queremos, que somos como hermanos. Y luego, de pronto, descubrimos en cambio, que los demás habían guardado las debidas distancias y que nos criticaban, e incluso no nos podían ver, y, en resumen, que no experimentaban por nosotros no digo amistad, sino ni siquiera simpatía. Pero entonces, digo yo, ¿la amistad sería una costumbre, como tomar café o comprar el periódico; una comodidad, como la butaca y la cama, o un pasatiempo, como el cine o el cuartillo de vino? Pero si es así, ¿por qué la llaman amistad y no la llaman mejor de otra manera?».

-𝐋𝐨𝐬 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐧 𝐝𝐢𝐧𝐞𝐫𝐨
𝐀𝐥𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐌𝐨𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚

Amigos, simplemente amigos y nada más.

Amigos, simplemente amigos y nada más.

«De pronto me enteré de que aquella coqueta se había prometido con mi mejor amigo, Attilio. Me dio rabia por muchos motivos: ante todo, porque me la había jugado ante mis narices, sin decirme nada, y, además, porque a Attilio se lo había presentado yo; y así, sin saberlo, les había tenido la vela.
Pero soy un buen amigo y, para mí, la amistad es ante todo. Había querido a Mariarosa; pero desde el momento en que se había convertido en la novia de Attilio era sagrada para mí. Ella habría querido, quizás, continuar hostigándome; pero yo se lo hice entender de todas las maneras y, por fin, un día, se lo dije claramente:
—Tú eres una mujer y no entiendes la amistad… Pero tú, desde que te has puesto con Attilio, para mí es como si no existieras… Ni te veo, ni te oigo… ¿Entendido?».

-𝐋𝐚 𝐚𝐦𝐢𝐬𝐭𝐚𝐝
𝐀𝐥𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐌𝐨𝐫𝐚𝐯𝐢𝐚

Sentimiento y alegría toda una alegoría.

Sentimiento y alegría toda una alegoría.

«El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre».
Honoré de Balzac

Día de la boda
Susan Craik
La boda
José Gutiérrez de la Vega
Wedding guests
Lee Ferrara
Boda campesina
Arturo Cisneros
Lovers and sunflowers
Marc Chagall
Giovanni Arnolfini y su esposa
Jan Van Eyck
Mors Vultus
Raúl Lara Naranjo
La luz se esconde entre las sombras.

La luz se esconde entre las sombras.

«Se necesita darle sangre al diablo para que nos haga caso».
Veneno para las hadas

Sacerdotisa de Delphi John Collier
El hechizado por fuerza Francisco de Goya
Earthbound Evelyn de Morgan
El círculo mágico John William Waterhouse
Circe Invidiosa John William Waterhouse
The love potion Evelyn de Morgan
Live potion. Ludwing Van Bacon
Trasvasar el alma.

Trasvasar el alma.

«Tenía entre los brazos el cadáver de mi hermana Asunción, mi hermana Asunción como había sido cuando su belleza me detenía en mitad de los juegos para sonreírle; mi hermana Asunción con sus ojos oscuros, sus manos blancas, sus labios finos que mojaron mis lágrimas.
A Bernarda nadie la vio más. En su cuarto, en el cuarto de Asunción descubrí que la imagen de la Virgen María había sido atravesada con siete alfileres. Debajo de la almohada, en el lecho, encontré unas hojas de aruera, el árbol de las brujas del litoral.
Meses más tarde, le pedí a mi tía que me regalara la alfombra azul. Quizás pensó que desearía guardarla, en memoria de la que había muerto allí. Encendí una gran hoguera en el patio de la casa. Largos años me persiguió el recuerdo de la forma encrespada, cuando se erguía y retorcían los flecos en medio de las llamas crepitantes, rugiendo como un animal de presa que se quema vivo».

-𝐋𝐚 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚

𝐌𝐚𝐧𝐮𝐞𝐥 𝐌𝐮𝐣𝐢𝐜𝐚 𝐋𝐚𝐢𝐧𝐞𝐳

Matrix.

Matrix.

«Una madre es semilla, es raíz; es la flor y su fruto. Es miel y abeja que poliniza. Es reina, es todo».

Marco de Mendoza

Lactancia materna
Paul Cezanne
Joven madre
Egon Schiele
Madre e hijo
Pablo Picasso
Madre lactando
Kate Ethel C.
Maternidad
Walter Langley
Madre e hijo
Carl Moon
¿Qué quiere mamá?

¿Qué quiere mamá?

«Al día siguiente era sábado, y yo estaba contenta. Mamá trabaja de camarera todo el fin de semana en el Paris Coffee House, donde los camareros han estado enseñándole francés desde que papá se fue. Tiene suerte, porque su trabajo le gusta de verdad: los clientes, la cafetería, la decoración, todo le entusiasma, y sólo se pone triste cuando vuelve a casa. Le di el desayuno en el porche delantero a las diez de la mañana, y Joanna la acompañó andando hasta el autobús».

-Mujeres y niñas

Grace Paley.

Amor de madre.

Amor de madre.

«La señora Whipple amaba a su segundo hijo, el retardado,mucho más que a los otros dos hijos juntos. Lo comentaba siempre, y al hablar con sus vecinos comparaba el amor por su hijo con el que sentía por su marido y por su madre.
—No necesitas decírselo a todo el mundo —repetía el señor Whipple—. Parece que sólo tú lo quieres.
—Es algo natural en una madre —recordaba la señora Whipple—. Sabes que este tipo de cariño es más propio de la madre. La gente no espera tanto de los padres.
Ello no evitaba que entre sí los vecinos no hablaran claramente.
—Sería una bendición del Señor si él muriera —comentaban—. Es culpa de los padres —agregaban—. Puede apostarse que por ahí hay algún pecado».

-Él

Katherine Anne Porter

Madre desconcertada.

Madre desconcertada.

«Mi mamá no sabe por qué Dios la ha castigado tanto al darle unas hijas de ese modo, cuando en su familia, desde su abuela para acá, nunca ha habido gente mala. Todos fueron criados en el temor de Dios y eran muy obedientes y no le cometían irreverencias a nadie. Todos fueron por el estilo. Quién sabe de dónde les vendría a ese par de hijas suyas aquel mal ejemplo. Ella no se acuerda. Le da vueltas a todos sus recuerdos y no ve claro dónde estuvo su mal o el pecado de nacerle una hija tras otra con la misma mala costumbre. No se acuerda. Y cada vez que piensa en ellas, llora y dice: “Que Dios las ampare a las dos.”».

-Es que somos muy pobres

Juan Rulfo.