En contratiempo.

En contratiempo.

«—¡Sólo Dios lo sabe! —exclamó, al cabo de su entendimiento—. ¡Yo no soy yo mismo, soy alguna otra persona; no estoy allá, no; ése es alguien que se ha metido dentro de mi piel. Yo era yo mismo anoche, pero me quedé dormido en la montaña y allí me cambiaron mi escopeta y me lo han cambiado todo. Yo mismo estoy cambiado, y no puedo decir siquiera cuál es mi nombre ni quién soy!
—¡Ah, pobre hombre! Se llamaba Rip van Winkle, pero hace veinte años que salió de casa con su fusil y jamás regresó ni hemos sabido de él desde entonces. Su perro volvió solo a la casa; y nadie podría decir si mi padre se mató o si los indios se lo llevaron. Yo era entonces una chiquilla».

-Rip Van Winkle

Washington Irving.

Mágica ensoñación.

Mágica ensoñación.

«Y ciertamente parece este lugar, aún hoy, envuelto en un poderoso hechizo que llena de extrañas fantasmagorías las cabezas de esas buenas gentes que lo habitan, haciéndoles caminar de continuo en una especie de duermevela. Creen, por supuesto, en los más raros poderes; suelen caer a menudo en trance y tienen visiones; escuchan en el aire voces y músicas indescifrables… No hay vecino que no tenga noticia de algún hecho extraordinario o que no se sepa alguna historia maravillosa, o que no pueda señalar qué paraje alberga entre sus profusas sombras algún espectro acechante; podría decirse, pues, que aquí el demonio de la pesadilla y sus figuras diabólicas tienen el mejor escenario posible para ejecutar sus danzas y morisquetas».

-La leyenda de Sleepy Hollow

Washington Irving.

Demonche ronda.

Demonche ronda.

«Avanzaba ya la tarde hacia el crepúsculo cuando llegó Tom Walker hasta lo que quedaba del viejo fuerte indio y decidió descansar un poco para recuperar las fuerzas. Cualquiera hubiera hecho todo lo contrario, intentar salir de allí cuanto antes en vez de tomarse un respiro en un lugar tan solitario y melancólico, pues eran muchas las tristes historias que se contaban en la región acerca de las guerras libradas contra los indios precisamente en aquellos tétricos parajes; se decía que en aquel lugar aún había salvajes que tomaban cautivos a los que osaran adentrarse en el pantano y luego los ofrecían en sacrificio a uno de sus espíritus demoníacos».

-El diablo y Tom Walker

Washington Irving.

Música de vida.

Música de vida.

SE DICE QUE… 💭

«Somos un instrumento dotado de muchas cuerdas, pero generalmente nos morimos sin que hayan sido pulsadas todas. Así, nunca sabemos qué música era la que guardábamos. Nos faltó el amor, la amistad, el viaje, el libro, la ciudad capaz de hacernos vibrar la polifonía en nosotros oculta. Dimos siempre la misma nota».

Prosas apátridas

Julio Ramón Ribeyro

… 💭

Minientrada

Repensar.

• MINIFICCIÓN •

Los dioses hacen como Poincaré.

Nicolas Bourbaki

Los hombres juzgaron que sus dioses eran infinitos; y que el universo, por ser su obra, también era infinito. Una pretensión ingenua, claro está, pero los dioses también tienen sus debilidades y, en lugar de dejar que los hombres cayeran en cuenta de su error tarde o temprano, dispusieron que cada paso en dirección al límite redujera las dimensiones a la mitad. En un espacio finito, los hombres viven el infinito.

Ciencia Ficción Dura.

Ciencia Ficción Dura.

«Es curioso: Nuestros antepasados se imaginaban como la única especie inteligente. De cualquier manera, el encuentro fue una sorpresa para ambas culturas. Bien mirado, es raro que la nuestra sea la primera visita cara a cara (aunque los fractales no tenga una). La comunicación por radio no es suficiente para llegar a conocer a nadie».

La otra orilla.

Orlando Guzmán.

*Este cuento es una muestra de la ciencia ficción dura que se produce en nuestro país, mezcla entre clases de física, y anécdotas del autor ligados a la poesía de Octavio Paz.

¿Las mujeres construyen mejores Utopías?

¿Las mujeres construyen mejores Utopías?

«Entonces empezó a llegar gente suficiente, amigos, parientes, y curiosos extranjeros. Esas mujeres no tenían ningún reparo en casarse si era con sus condiciones. Y cuando un hombre está suficientemente enamorado, no opone ninguna gran objeción a vivir en un paraíso terrenal y ofrecer su mano para construir una nueva comunidad. Pero los hombres se seleccionaban minuciosamente. Tenían que demostrar que estaban totalmente sanos, ya que uno de los principales objetivos del grupo era la maternidad».

Sé sabía.

Charlotte Perkins Gilman.

*Relato Fantástico publicado originalmente por la revista The Forerunner en 1913. Buscando la Utopía, Perkins nos acerca a un Relato Feminista por excelencia.

Collins dice que se inspiró en otra cosa.

Collins dice que se inspiró en otra cosa.

«—Yo tampoco estoy de acuerdo en que los niños lo vean —casi gritó Karl, sobresaltando a sus invitados—. Pero tenemos que admitir que todos tendrán que enfrentarse a los juegos cuando lleguen a los diez años.
—¿Los juegos siempre han existido, papá? —inquirió el hijo mayor, de unos dieciséis años, quien había perdido el brazo izquierdo en los juegos, tratando de ganarse el derecho a seguir viviendo.
—Ya tienes edad para saberlo —comenzó Karl—. Antes las cosas eran de otro modo. Si los incapaces, los imbéciles, los débiles y los indisciplinados eran eliminados, era luego de un proceso de muchos años, en los cuales se desperdiciaba la educación que les proporcionaba el Estado, los alimentos, el aire mismo. Los juegos nacieron para acelerar este proceso.ya éramos demasiados en el planeta y era necesario depurar la especie. En realidad, los juegos sólo han existido desde hace veinte años».

La pequeña guerra.

Mauricio-José Schwarz.

*Este cuento mexicano se publicó en 1984, mucho antes que Los juegos de hambre.