Elcicihuilztli.

Elcicihuilztli.

«La aldea vacía, salvo utensilios abandonados. Y figuras humanas con ojos vacíos. Todos sus habitantes, o lo que quedaba de ellos, estaban ahí, de pie e inmóviles, personas que habían muerto por los Suqra que habían perdido el control, robado sus cuerpos, así que sus almas no estarían tranquilas, no disfrutarían de la paz. Estaban atados a ese lugar: hombres fuertes y sanos, mujeres que habían sido alegres alguna vez, y lo peor: niños. Niños quietos como estatuas».

El canto de Killari.

Ernesto F. Montemayor.