Impertérrito.

Impertérrito.

• MINIFICCIÓN •

LOS PÁJAROS DE BERKELEY CITY

JORGE AGUIAR

Los pájaros empezaron a volverse transparentes, a desvanecerse y, en un intento desesperado por no dejar de existir, aprendieron a silvar canciones con la esperanza de que algún transeúnte se desconectara de su celular, se sacara los auriculares y reparara en ellos.

Bon voyage, le vie.

Bon voyage, le vie.

«Las calles me pertenecen, pero no hay casas; fueron desde la niñez destruidas. Sus habitantes vagan por el aire en busca de alojamiento.»

MARC CHAGALL.

Bataille de fleurs
1967
Marc Chagall
Le pont bleu
1968
Marc Chagall
Lune rousse au Cap de’Antibes.
1969
Marc Chagall
Odisea.

Odisea.

«—¡Cómo! —exclamé—. ¡Estamos prisioneros en una erupción! ¡La fatalidad nos ha lanzado por el camino de las lavas incandescentes, de las rocas ardientes, de las aguas hirviendo y de todas las materias eruptivas! ¡Vamos a ser empujados, expulsados, lanzados, vomitados por los aires con los trozos de roca, las lluvias de cenizas y de escoria, en un turbión de llamas! ¡Y eso es lo mejor que puede ocurrirnos!
—Sí —respondió mi tío, mirándome por encima de sus gafas—, porque es la única probabilidad que tenemos de volver a la superficie de la tierra.
[… ] Yo me preguntaba entonces cuál podría ser aquella montaña y en qué parte del mundo nos expulsaria».

Viaje al centro de la tierra.

Jules Verne.

Travesía.

Travesía.

«Al principio no vi nada; mis ojos, acostumbrados a la oscuridad, se deslumbraron y se cerraron bruscamente. Cuando pude abrirlos, me quedé más que maravillado, alucinado.
—¡El mar! —exclamé.
—Sí —respondió mi tío—, el mar Lidenbrock. No creo que ningún navegante me dispute el honor de haberlo descubierto ni el derecho de darle mi nombre.
Un inmenso manto de agua, que podía ser el comienzo de un lago o de un océano, se extendía mas allá de lo que alcanzaba la vista. La playa, muy abierta, regalaba a las últimas ondulaciones de las olas una arena fina, dorada y llena de pequeñas conchas donde vivieron los primeros seres de la Creación. Las olas chocaban con ese murmullo sonoro particular que producen en todo lugar cerrado e inmenso; la espuma se levantaba con el soplo del viento y me salpicaba la cara.
[… ] Era un verdadero océano con el mismo contorno de las playas terrestres, pero desierto y de un aspecto espantosamente salvaje».

Viaje al centro de la tierra.

Jules Verne.

Expedición.

Expedición.

«Habíamos salido con tiempo nublado, pero estable. No había que temer calores asfixiantes ni lluvias catastróficas. Un tiempo de turistas.
El placer de recorrer a caballo un país desconicido me hacía fácil el comienzo de la aventura. Me entregaba por completo a la felicidad del excursionista, lleno de deseos y de libertad. Empecé a poner de mi parte en el asunto.
“Después de todo —me decía yo—, ¿Qué peligro corro? ¿El de viajar en medio del país más interesante o escalar una montaña muy famosa? O, si se ponían mal las cosas, ¿bajar al fondo de un cráter apagado? En cuanto a las existencia de una galería que comunique con el centro del Globo, no es sino pura imaginación y pura imposibilidad. Por tanto, lo que haya de bueno en esta expedición hay que aprovecharlo sin escatimar.”
Apenas acababa yo estos razonamientos, ya habíamos salido de Reykjawik.
Hans marchaba a la cabeza, con paso rápido, regular y continuo.
[… ] Islandia es una de las mayores islas de Europa, mide 1400 millas de superfície y no tiene mas que sesenta mil habitantes. Los geografos la han dividido en cuatro partes y teníamos que atravesar casi de refilón la que lleva el nombre de país del cuarto del suroeste, Sudvestr Fjordúngr».

Viaje al centro de la tierra.

Jules Verne

Pretérito.

Pretérito.

• DESCANSAMOS LOS MARTES •

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ENCALLAR
Marco Mendoza
Colección privada 2014

Los lugres que habitamos nos dejan una huella imborrable, penetrable. Son sitios que guardan recuerdos, experiencias y también uno que otro malestar por olvidar.

Recorremos lugares con aprecio; maravillando la vista, llenando la mente y el corazón de recuerdos. Somos animales de costumbres y solemos acostumbrarnos fácilmente a aquellos sitios de beneplácito, donde, como bien dice la canción: ‘uno vuelve siempre…’

“[…] Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amó la vida.
Y entonces comprende
cómo están de ausentes
las cosas queridas.
Por eso muchacho, no partas ahora
soñando el regreso,
que el amor es simple

y a las cosas simples, las devora el tiempo…”

Comp. Julio C. Isella / Armando Tejeda.

Llena de razón la lírica de esta canción que, ya sea en voz de Mercedes Sosa o Chavela Vargas, no es sino poesía, en melodía que trastoca.

Cada espacio en nuestro tiempo guarda un lugar especial, del modo que sea. Un lugar real o incluso, un lugar fantástico.

¿Cuál es su lugar favorito, ese al que volverían siempre, para amar la vida?

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ESPERANZAS
Marco Mendoza
Colección privada 2019

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