¿Qué diría Buffy?

¿Qué diría Buffy?

• DESCANSAMOS LOS MARTES •

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Pueblos de Ficción

Mystic Falls.
The Vampire Diaries.
Locación: Virginia.
Creador: Kevin Williamson.

Los enredos amorosos entre los hermanos Salvatore –Damon y Stefan–, Elena Gilbert, y su Doppelgänger Katherine Pierce transcurren en este pueblo sombrío –más en la novela– y que parece albergar a todos los jóvenes atractivos del orbe, cosa no rara en las novelas de L. J. Smith (para prueba, The Secret Circle).

Originalmente el nombre sería Fell’s Church –así está en el libro–, pero algunos problemas legales dejaron el nombre en las letras y nos legaron el de «Cascadas Místicas». Podemos ver desde la época vikinga (hace más de 1000 años), pasando por el siglo XVII, en el 1860, donde los flasbacks nos explican cómo es que los hermanos Salvatore son transformados por Katherine; hasta la época actual donde vemos a Elena enamorarse de Stefan, luego migrar hacia Damon –con sus ires y venires–, su preparación hacia la adultez, incluídas su muerte y su regreso, luego su muerte definitiva (su salida de la serie) y todo lo que ocurre después.

En Mistic Falls los habitantes parecen no tener empleo, todo gira en torno a eventos sociales y fiestas, su preparación para graduarse –que se vuelve eterna– y una gran cantidad de sucesos misteriosos e insólitos. Además de todos esos «adolescentes» y jóvenes, se dan cita, claro, la finalidad es entretener a su audiencia: Gente joven, vampiros –incluídos los Originales–, hombres lobo, híbridos, brujas y dioses. ¿Les suena la fórmula?

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Sobre rejuvenecer.

Sobre rejuvenecer.

«Ahora que Lupe estaba suspendida dentro de un globo azul para rejuvenecer, él tenía toda la libertad para hacer aquello que le viniera en gana sin tener que sufrir sus ataques de celos y sus malhumores. Se sentía indefenso cuando ella se molestaba al acompañarlo en sus excursiones al aire libre. Le reprochaba que le salían arrugas por su causa».

Los globos azules.

Adriana Alarco de Zadra.

Ergo.

Ergo.

«[… ] creo que si un hombre viviera su vida de manera total y completa, si diera forma a todo sentimiento, expresión a todo pensamiento, realidad a todo sueño…, creo que el mundo recibiría tal empujón de alegría que olvidaríamos todas las enfermedades del medievalismo y regresaríamos al ideal heleno; puede que incluso a algo más delicado, más rico que el ideal heleno. Pero hasta el más valiente de nosotros tiene miedo de sí mismo. La mutilación del salvaje encuentra su trágica supervivencia en la autorrenuncia que desfigura nuestra vida. Se nos castiga por nuestras negativas. Todos los impulsos que nos esforzamos por estrangular se multiplican en la mente y nos envenenan. Que el cuerpo peque una vez, y se habrá librado de su pecado, porque la acción es un modo de purificación. Después no queda nada, excepto el recuerdo de un placer o la voluptuosidad de un remordimiento. La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella. Si se resiste, el alma enferma, anhelando lo que ella misma se ha prohibido, deseando lo que sus leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal. Se ha dicho que los grandes acontecimientos del mundo suceden en el cerebro. Es también en el cerebro, y sólo en el cerebro, donde se cometen los grandes pecados. Usted, señor Gray, usted mismo, todavía con las rosas rojas de la juventud y las blancas de la infancia, ha tenido pasiones que le han hecho asustarse, pensamientos que le han llenado de terror, sueños y momentos de vigilia cuyo simple recuerdo puede teñirle las mejillas de verguenza…».

-El retrato de Dorian Gray

Oscar Wilde.