It’s not your fault.¹

It’s not your fault.¹

«Como para ningún otro animal, ante el gato la vida es sueño. Pasa dormido las dos terceras partes de su existencia y, a juzgar por sus movimientos, sueña como nosotros tramas fantásticas y realistas. Gusta de ser acariciado aunque en pleno idilio suele clavar las uñas en quien lo mima. Vive lamiéndose para adorarse a sí mismo, conservar una apariencia pulcra y protegerse contra los cambios del clima. Detesta su excremento y hace hasta lo imposible por ocultarlo. Venera el sitio en donde nace o llega de pequeño. En cambio las personas que lo rodean no logran inspirarle en el mejor caso sino una tolerancia despectiva».

Biografía del gato.

José Emilio Pacheco.

Narcisismo Superlativo.

Narcisismo Superlativo.

• SERIALES •

Dead to me

Lorna Harding (Valerie Mahaffey):

No dejo de pensar en eso. No respondí. No dejó un mensaje, pero sé que me necesitaba. Una madre sabe. Y yo no estuve ahí.

Jen Harding (Christina Appelgate):

¿Dónde estabas?

Lorna Harding (Valerie Mahaffey):

Es posible que… Tomara un potente somnífero.

Jen Harding (Christina Appelgate):

Bien. Mira, Lorna, no puedes castigarte por eso. Ted no murió por eso.

Lorna Harding (Valerie Mahaffey):

¿No?

Jen Harding (Christina Appelgate):

No.

Lorna Harding (Valerie Mahaffey):

Si una mariposa bate sus alas en Japón, ¿no causa un huracán en Florida?

Jen Harding (Christina Appelgate):

Francamente, no sé de qué hablas.

Lorna Harding (Valerie Mahaffey):

Perdí el hilo, pero yo soy la mariposa.

Ergo.

Ergo.

«[… ] creo que si un hombre viviera su vida de manera total y completa, si diera forma a todo sentimiento, expresión a todo pensamiento, realidad a todo sueño…, creo que el mundo recibiría tal empujón de alegría que olvidaríamos todas las enfermedades del medievalismo y regresaríamos al ideal heleno; puede que incluso a algo más delicado, más rico que el ideal heleno. Pero hasta el más valiente de nosotros tiene miedo de sí mismo. La mutilación del salvaje encuentra su trágica supervivencia en la autorrenuncia que desfigura nuestra vida. Se nos castiga por nuestras negativas. Todos los impulsos que nos esforzamos por estrangular se multiplican en la mente y nos envenenan. Que el cuerpo peque una vez, y se habrá librado de su pecado, porque la acción es un modo de purificación. Después no queda nada, excepto el recuerdo de un placer o la voluptuosidad de un remordimiento. La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella. Si se resiste, el alma enferma, anhelando lo que ella misma se ha prohibido, deseando lo que sus leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal. Se ha dicho que los grandes acontecimientos del mundo suceden en el cerebro. Es también en el cerebro, y sólo en el cerebro, donde se cometen los grandes pecados. Usted, señor Gray, usted mismo, todavía con las rosas rojas de la juventud y las blancas de la infancia, ha tenido pasiones que le han hecho asustarse, pensamientos que le han llenado de terror, sueños y momentos de vigilia cuyo simple recuerdo puede teñirle las mejillas de verguenza…».

-El retrato de Dorian Gray

Oscar Wilde.