Consagrar.

Consagrar.

• MINIFICCIÓN •

La virgen Ach’ix.

Claudia Morales

En ese tiempo, la neblina anduvo baja por el monte. Poseyó la milpa. Seguido vino Ha’al, lluvia quedita, a bautizar a la niña. La niña nuestra. La más pequeña de su familia, Ach’ix. Bella y simple, como el grano de maíz más dorado. Ach’ix nació de padres indios en la soledad yerma de la tierra. Pero un día, cuando lavaba en el río, la virgen misma, la madre de Dios, le ordenó proteger a los suyos y restaurar el mundo que fue antes de la llegada de los kaxlanes, los chupadores del sol.
Ach’ix tiene carne sobre el hueso. Ach’ix tiene nuestro color en la piel. Bajo su vestido se levanta su pecho, con el ritmo de la sangre que vive en su corazón. Ach’ix es tibia como el cuerpo de un pájaro sostenido entre las manos.
Y obedeciendo a la virgen, nuestra niña cruzó la plaza. Entró a la iglesia.
Bajo su pie descalzo giró la tierra.
Ordenó que se sacara del altar a la virgen Kaxlana, porque no es de carne, no tiene color, no la recorre la sangre, no tiene en su lengua el Batsil k’op, la palabra verdadera. Se quemó en un fogón a la virgen y en su lugar se colocó a la niña humana. La ayudaron a subir al altar y la rodearon de flores y velas.
Replicaron las campanas. Ach’ix cantó a sus hermanos en su lengua y fue su voz como el agua fresca que rodea los tobillos cansados. La virgen nos seducía. En sus ojos tranquilos nos reflejamos fuertes y sencillos.
Ach’ix separó sus labios.
Su grito agitó el fuego de las velas:
—Muerte al Kaxlan.
La orden se nos sembró en la sangre.

Hoguera.

Hoguera.

• MINIFICCIÓN •

Karma

Marco de Mendoza

—¡Van a morir!, —Gritaba la bruja—

—¡Aunque me quemen mil veces, van a morir!

Y aquel pueblo enardecido ardió en llamas cuando los bomberos no llegaron a tiempo por un paro de brujas que buscaban igualdad de derechos.

Graznar.

Graznar.

«Era, sin duda, un atípico espantapájaros, sin ramas secas que sostuvieran su cuerpo de paja —pues no hay ramas muertas que tengan ese color marfileño—, ni botones a modo de ojos. Una calabaza labrada el Día de los Muertos, Dios sabe hace cuantos años, le brindaba todos sus rasgos, ventanas —boca, ojos, hocico— al fuego —que constantemente ardía en su cerebro».

Ciclos Nocturnos,
Juan Ángel Laguna Edroso.

Abrasar.

Abrasar.

• MINIFICCIÓN •

Canto de fuego.

José Manuel Ortiz Soto

A través de la cortina de fuego y humo entreví una sirena al otro lado del pasillo. No me pregunté qué estaba haciendo allí. Escupiendo chorros de agua con la manguera, me abrí paso entre las llamas. Cristales que estallaban por un lado, muros que chirriaban por el otro y el techo a nada de venirse abajo,conformaban el demencial coro de muerte. «Tienes que llegar», repetía en mi cabeza una voz que yo aceptaba como mía. «Tengo que llegar» , repetía un yo autómata, cada vez más cerca del objetivo.— ¡Adónde chingados vas, Javier! ¿Acaso estás loco? ¡Ya no hay tiempo para rescatar a nadie! ¡Vuelve acá!—gritaban detrás de mí otras voces. Jamás pasó por mi cabeza la idea de regresar.

Only you can cool my desire.¹

Only you can cool my desire.¹

«Hermosas escenas de perros y gatos atrapados por el fuego, entrevistas a desesperados burgueses llorando las fotos de familia incineradas y el desaparecido hogar construido a base de “tanto sacrificio”, tomas dramáticas de bomberos intoxicados y de reporteros arriesgando la vida en aras de servir a la población, interrumpidas sólo por los comerciales: la regocijada señal de que ni siquiera las catástrofes detenían la marcha incesante del comercio».

Imágenes del incendio.

Edmundo Paz Soldán.

¹ I’m on fire, Bruce Springsteen.

I’m stuck here in this hellhole on my own.¹

I’m stuck here in this hellhole on my own.¹

«Mientras me debatía en ese suelo que se tornaba más blando y quemante a cada paso, más de fuego; mientras la potencia del astro, adversario impiadoso, castigaba la cáscara frágil de mi piel, ardiéndomela, ampulándomela, pensé, supe que mi existencia no me pertenecía, que era dependiente por entero de la de mis mayores, y que ellos, al igual que yo, mínimos e indefensos, me pensaban como una prolongación de sí mismos; se pensaban en mí. Yo era el resto de aliento que le transmitían a él: único posible dador de la vida. Ignoro en qué momento comencé a que la vastedad del espacio se poblaba de rivales, apostadas miradas».

Tema del rescate.

Agustín Monsreal.

¹ In flames you burn, Dream Evil.

This girl is on fire.¹

This girl is on fire.¹

«Los incineramientos los hacen los hombres, chiquita. Siempre nos quemaron. Ahora nos quemamos nosotras. Pero no nos vamos a morir: vamos a mostrar nuestras cicatrices. La torta era para festejar a una de las Mujeres Ardientes, que había sobrevivido su primer año de quemada».

Las cosas que perdimos en el fuego.

Mariana Enríquez.

¹ Girl on Fire, Alicia Keys

Aliento.

Aliento.

SE DICE QUE… 💭

No te alejes a la deriva
que a ti voy enredada
para andar lo suelto
que de no ser así
no habría podido renunciar
a lo una vez querido
esas palabras queridas que me cantan
y que me reclaman en su presencia
y que vuelven de la mano del otro
a recordarnos el cuerpo luminoso que somos
y cae

cae

cae la luz.

Lo quemado

Mariana Bernández.

… 💭