Tremulante pasión.

Tremulante pasión.

«La conquisté casi por equivocación. Estábamos en una sala, ella y yo solos, hablando de cosas sin importancia, cuando ella me preguntó: “¿Qué zona postal es tal y tal dirección?” Yo no sabía, pero le dije que consultara el directorio telefónico. Pasó un rato, ella salió del cuarto y la oí que me llamaba; fui al lugar en donde estaba el teléfono y la encontré inclinada sobre el directorio: “¿Dónde están las zonas?”, me preguntó. Yo había olvidado la conversación anterior y entendí que me preguntaba por las zonas erógenas. Y le dije dónde estaban».

-Manos muertas

Jorge Ibargüengoitia.

Hacer algo de Cayetano.

Hacer algo de Cayetano.

«La toxoplasmosis te dejaba ciego, decía el nonno, que por algo había sido químico, y Sari en cambio, más doméstica y concreta, reforzaba la idea con la advertencia de que a los chicos desobedientes se les aparecía Añá de debajo de las camas a media noche y se los llevaba de las patas al infierno».

Sombras chinas.

Flavia Pantanelli.