Color Premeditado.

Color Premeditado.

«Yo les he consentido a estos infelices que me alzaran la mano, porque lo que estoy buscando es un hombre. Andan por ahí unos bolaceros diciendo que en estos andurriales hay uno que tiene mentas de cuchillero , y de malo , y que le dicen el Pegador. Quiero encontrarlo pa que me enseñe a mi, que soy naides, lo que es un hombre de coraje y de vista».

El hombre de la esquina rosada.

Jorge Luis Borges.

El que justifica un mal que le han hecho.

El que justifica un mal que le han hecho.

«No puedo caminar por los arrabales en la soledad de la noche, sin pensar que ésta nos agracia porque suprime los ociosos detalles, como el recuerdo; no puedo lamentar la perdición de un amor o de una amistad sin meditar que sólo se pierde lo que realmente no se ha tenido».

Nueva refutación del tiempo.

Jorge Luis Borges.

Las personas que se ignoran están salvando al mundo.

Las personas que se ignoran están salvando al mundo.

«No hay en la tierra un ser humano capaz de declarar quién es, con certidumbre. Nadie sabe qué ha venido a hacer a este mundo, a qué corresponden sus actos, sus sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre verdadero, su imperecedero Nombre en el registro de la Luz…».

El espejo de los enigmas.

Jorge Luis Borges.

¿Traes Toppers?

¿Traes Toppers?

• DESCANSAMOS LOS MARTES •

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He de confesarme: Me encantan las listas, hacerlas, buscarlas, constatarlas, ver qué les falta; no sé qué mecanismo se active en nuestro cerebro cuando lo hacemos, pero la práctica me hace encontrar un sentido, o un sinsentido; y ahora que escribo me doy cuenta que enlistar talvez, sólo talvez –no tengo un título en psicología- satisface nuestra necesidad de control: «Esto entra, esto no, y esta es mi lista, cualquier cosa fuera no sirve», ha de decir el cerebro, «y lo que hay dentro es el Santo Grial de lo que escribo». Falacia. (Nos acabo de ahorrar $250 de consulta amor).

Me inquietan las listas, presuponen un reto, hacerlas, investigar, cuadrarlas, descubrir qué se me escapa a través de las opiniones de otros. Por allá de la década pasada, en otra red, Facebook específicamente, empecé a proponerlas (claro está, la red no fue hecha para eso), algunas ajustadas tipo: ¿Cuál es tu Batman favortito? Y otras abiertas a lo inconmensurable: Combos perfectos (sexo + amor ó maruchán + pozole, inténtenlo); que suponían un reto como: ¿Cuál es tu Surrealista favorito? O que se arrellanaban en la trivialidad como: Cosas absurdas por las que he dejado de salir con alguien; hasta las que nacían de la ociosidad: El máximo antiafrodisiaco es… Y así durante largo tiempo, «Hagámos una lista de viernes», «Hagámos una lista para Navidad», proponía, hasta que los intereses, actividades y modas fueron otras (irónicamente Facebook ya tiene una herramienta para hacer listas). Luego abrí mi blog, y desde su nacimiento tuve la inquietud de dedicar una sección a las listas, pero las listas son exigentes, requieren esfuerzo, no son fáciles de maquillar, porque, como decía Borges, creo que fue él, y si no, de seguro por estadística le he de atinar, pues lo dijo todo; pero como decía, parafraseando: «Lo primero que notamos en una lista es lo que falta», y otra vez el tema del control… Por más sanos que nos creamos, nuestra mente siempre está intentando llenar huecos, tan perfectibles son las listas, que incluso el enlistador acude con frecuencia a la duda: ¿Y si pongo…? ¿Y si falta…? ¿Se me escapa algo? Hasta que el demonio de la vanidad nos evita los descartes y nos ilumina los aciertos, y vemos nuestra lista con ojos de buen padre.

La sección para enlistar se gestó justo cuando decidimos abrirnos a otras categorías fuera de las ficciones, la denominamos Top-pers- Hasta pa llevar…, no caeré en tautologías explicando el título, porque creo que como un buen chiste, si tienes que explicarlo, no es tan bueno, y eso aplica para casi todo. Así que sin más, les presento la nueva sección y su primer listado, esperando, como siempre lo hemos hecho, sus opiniones.

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Pueblos de Ficción

Otros Pueblos de Ficción

  • Twin Peaks.
  • Storybrooke.
  • Fairview.
  • Stars Hollow.
  • Charming.
  • Beacon Hills.
  • Bluebell.
  • Chatswin.
  • Chance Harbor.
  • Emmeralde
  • Everwood.

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Minientrada

¡Basta ya!

• MINIFICCIÓN •

Mensaje de amor deseperado

Ernesto Ortega G.

Para implorarle que vuelva a casa se ha cortado una oreja y se la ha hecho llegar con una nota escrita a mano: «Si no es contigo, no merece la pena escuchar el canto de los pájaros». Como no ha conseguido ablandar su corazón, se ha cortado una mano y se la ha enviado, con otro mensaje: «Puedo vivir sin manos, pero no podría hacerlo sin ti». Por fin, unos días después ha llegado la esperada respuesta. Era una cajita. Dentro solo estaban sus ojos y una nota que decía: «No quiero volver a verte nunca más».

Turbulenta y perversa.

Turbulenta y perversa.

«Aquel día, mientras aseguraba puertas y ventanas en previsión del desastre, nos habló de la tramontana como si fuera una mujer abominable pero sin la cual su vida carecería de sentido. Me sorprendió que un hombre de mar rindiera semejante tributo a un viento de tierra.
—Es que éste es más antiguo —dijo—.
Daba la impresión de que no tenía su año dividido en días y meses, sino en el número de veces que venía la tramontana. “El año pasado, como tres días después de la segunda tramontana, tuve una crisis de cólicos”, me dijo alguna vez. Quizás eso explicaba su creencia de que después de cada tramontana uno quedaba varios años mas viejo. Era tal su obsesión, que nos infundió la ansiedad de conocerla como una visita mortal y apetecible».

-Tramontana (Doce cuentos peregrinos)

Gabriel García Márquez.

Por un augurio más.

Por un augurio más.

«—Me alquilo para soñar. En realidad, era su único oficio. Había sido la tercera de los once hijos de un próspero tendero del antiguo Caldas, y desde que aprendió a hablar instauró en la casa la buena costumbre de contar los sueños en ayunas, que es la hora en que se conservan más puras sus virtudes premonitorias. A los siete años soñó que uno de sus hermanos era arrastrado por un torrente. La madre, por pura superstición religiosa, le prohibió al niño lo que más le gustaba, que era bañarse en la quebrada. Pero Frau Frida tenía ya un sistema propio de vaticinos.
—Lo que ese sueño significa —dijo— no es que se vaya a ahogar, sino que no debe comer dulces».

-Me alquilo para soñar (Doce cuentos peregrinos)

Gabriel García Márquez.

Para santiguarse.

Para santiguarse.

«Mientras nos contaba su historia en la pensión del apacible barrio de Parioli, Margarito Duarte quitó el candado y abrió la tapa del baúl primoroso. Fue así como el tenor Ribero Silva y yo participamos del milagro. No parecía una momia marchita como las que se ven en tantos museos del mundo, sino una niña vestida de novia que siguiera dormida al cabo de una larga estancia bajo la tierra. La piel era tersa y tibia, y los ojos abiertos eran diáfanos, y causaban la impresión insoportable de que nos veían desde la muerte. El raso y los azahares falsos de la corona no habían resistido al rigor del tiempo con tan buena salud como la piel, pero las rosas que le habían puesto en las manos permanecían vivas. El peso del estuche de pino, en efecto, siguió siendo igual cuando sacamos el cuerpo».

-La santa (Doce cuentos peregrinos)

Gabriel García Márquez.