• MINIFICCIÓN •
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Ana María Shua
Mientras Aladino duerme, su mujer frota dulcemente su lámpara maravillosa. ¿En esas condiciones, ¿qué genio podría resistirse?
• MINIFICCIÓN •
Mientras Aladino duerme, su mujer frota dulcemente su lámpara maravillosa. ¿En esas condiciones, ¿qué genio podría resistirse?
«El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas».
Woddy Allen







«Desde nuestro lugar no podíamos ver todo lo que ocurría en el salón. Pero en las mesas de nuestro alrededor había siempre una o dos mujeres prendidas a un hombre enteramente vestido. El boleto de entrada daba derecho a que una de las innumerables mujeres que hacían strip-tease en varios lugares del salón se frotaran por algún tiempo en el portador del ticket de entrada. Había un patrón coreográfico en las caricias: la mujer se ponía a gatas, rozaba las nalgas en el pubis del hombre que permanecía sentado en la silla, después bailaba frente a él. Algunas, más rebuscadas, se subían encima del sujeto y le sujetaban la cara en el vértice de los muslos. Después agarraban el ticket de entrada y se retiraban».
-La carne y los huesos
Rubem Fonseca.