I’ve got a weakness.¹

I’ve got a weakness.¹

«El espectral hombre se detuvo frente a nosotros. Cuando reconoció al Conde me preguntó que qué estaba haciendo yo con semejante maricón. El Conde, en respuesta al agravio lo sujetó de la nuca y le plantó un tremendo beso en la boca. Luego se echó a reír como loco y al poco rato yo también me reía del Diablo. Este último, después de escupir varias veces, me miró y me dijo:
—Tú no te rías, que por ti he venido».

La noche de los Inmortales.

Fernando de León.

¹ Devil like you, Gareth Dunlop.

Nuestras íntimas emociones.

Nuestras íntimas emociones.

«La felicidad humana no es producto de los grandes acontecimientos de la vida, sino de las pequeñas vivencias cotidianas».

Benjamin Franklin

Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Jarek Puczel
Coercer su deseo.

Coercer su deseo.

«Esto sucedió hace tiempo. Era yo más joven y más bello. Iba por las calles de Madero en los días cercanos a la Navidad, con mis pantalones de dril recién lavados y trescientos pesos en la bolsa. Era un mediodía brillante y esplendoroso. Ella salió de entre la multitud y me puso una mano en el antebrazo. “Jorge”, me dijo. Ah, che la vita é bella! Nos conocemos desde que nos orinábamos en la cama (cada uno por su lado, claro está), pero si nos habíamos visto una docena de veces era mucho. Le puse una mano en la garganta y la besé. Entonces descubrí que a tres metros de distancia, su mamá nos observaba. Me dirigí hacia la mamá, le puse una mano en la garganta y la besé también. Después de eso, nos fuimos los tres muy contentos a tomar café en Sanborns».

-La mujer que no

Jorge Ibargüengoitia.