Pequeña quimera.

Pequeña quimera.

«Fue así, pues, como el explorador descubrió, de pie y a sus pies, la cosa humana más pequeña que existe. Su corazón latió porque ni siquiera una esmeralda es cosa tan rara. Ni las enseñanzas de los sabios de la India son tan raras. Ni el hombre más rico de la tierra ha puesto los ojos sobre tan extraña gracia. Allí estaba una mujer que ni la glotonería del más fino sueño jamás habría podido imaginar. Fue entonces cuando el explorador dijo tímidamente y con una delicadeza de sentimientos de los que su esposa jamás lo hubiera creído capaz:
—Tú eres Pequeña Flor».

-La mujer más pequeña del mundo.

Clarice Lispector.

Minientrada

Espectro o realidad.

• MINIFICCIÓN •

FREDDY

Marco de Mendoza

Freddy y yo llevamos varias horas en la cocina; esto es un desastre. Hoy es su cumpleaños y hemos decidido celebrar preparando un pastel rebosante de damascos que cortamos del árbol de la abuela. La puerta principal se escucha tronar, es mamá que llega. —Seguro va a enfadarse. —Freddy, ¡limpia, limpia ya! La cara de mamá lo dice todo, cuando me encuentra con la cara bañada en harina y gritándole a Freddy adecentar la cocina ya.
Sin decir nada, pero con su cara de pasmo, mamá me toma de la mano, y tierna, me acaricia el rostro blanquecino al tiempo que me premia con un dulce. —Cómelo, te hará bien; yo lo como con gusto mientras miro a mamá que no deja de mirarme enternecida, cariñosa. —¡Qué amargo, dame agua! —le protesto—. Apenas pasan unos minutos y yo siento la cabeza como si recién despertara de una pesada siesta, —Pero mamá, ¿qué es todo este desastre en la cocina? —cariño, ocurre que tú y Freddy han estado… — Pero, ¿quién es Freddy mamá? —le interrumpo—. —Anda, ayúdame. Vamos a limpiar.