Bonfiglio.

Bonfiglio.

• MINIFICCIÓN •

Una misma cosa.

Matías Ezequiel Bonfiglio

En medio de la calle silenciosa, sobre el asfalto, millones de enemigos yacen.
El amor se expresa a la distancia, y millones de enemigos agonizan.
La guerra se hace éxodo, y millones de enemigos mueren.
Así, en estos días, la distancia, el amor y la guerra son una misma cosa.

Un mal cruel.

Un mal cruel.

«Claro que probé estar en pareja; después de todo, según las estadísticas, al cabo de la segunda década luego de la pandemia más del cincuenta por ciento de los hombres se hicieron homosexuales, y hoy la proporción debe ser mucho mayor. Lamentablemente, eso de tener por pareja a un hombre conmigo no funcionó; no sólo me sentía incómodo, algo en lo que de seguro tuvo la culpa mi hipertrofiado superyó, sino que pronto me di cuenta de que la histeria femenina de la que tanto renegaba en las buenas épocas no era, al fin y al cabo, una cuestión de sexo, sino de convivencia entre dos personas».

En busca de la X perdida.

Damián Cés.

En el Sobrenombre de Venus.

En el Sobrenombre de Venus.

«Fong intervino. Dijo que las civilizaciones de China y de Mesoamérica habían conocido un esplendor que ya solo se podía recuperar a través de leyendas; en Beijing o en la Ciudad de México el presente siempre sería menos fuerte que el pasado. Como experto en zoonosis, recordó que nuestros países llegaban a las noticias con infecciones (la Gripe A, que brotó en México en 2009, el coronavirus de Wuhan en 2020).
—Nos toman en cuenta cuando contagiamos —sonrió».

Paciente Cero.

Juan Villoro.

Sangre Azul.

Sangre Azul.

• SERIALES •

La Revolución

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–El día que naciste supe que continuamente me decepcionarías. Lo reafirmé cuando dijiste tus primeras palabras. Y al verte crecer sin ninguna cualidad. Creí que el privilegio de la sangre azul curaría tu cuerpo y haría crecer tu alma. Pero ahora veo el alcance de mi delirio. No hay remedio que cure la mediocridad.

Donatien de Montargis (Julien Frison):

–¡Cállate!

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–Fuiste incapaz de aprender la paciencia. Tu vanidad, tu cobardía, tus artimañas… Tú eres el castigo que Dios me envió por ser demasiado orgulloso. Y ahora puedo entender que mi linaje terminará contigo, en deshonor.

Donatien de Montargis (Julien Frison):

–No tienes derecho a hablarme así. ¡Yo soy el conde!

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–Has frustrado todas mis expectativas. Estás contaminado, el más degenerado de tus amigos. Abandonaste a tu hermana en manos de nuestros enemigos.

Donatien de Montargis (Julien Frison):

–¡Cállate!

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–Y peor aún, traicionaste a tu rey. ¿Qué crees que pasará ahora que tus amigos saben de la sangre azul? Se rebelarán. Tomarán el castillo. Ni el hombre más cobarde desvía la mirada cuando se están devorando a sus hijos. Verás, hijo, hay cosas en las que todos somos iguales. Y ésta es una. Condes, campesinos… A todos nos conmueve y nos ciega el amor por nuestros hijos. Por más desgraciados y patéticos que sean.