• MINIFICCIÓN •
Miedo
Andrés Ixtepan
Tenía miedo de que te fueras y te fuiste.
Un miedo menos…
• MINIFICCIÓN •
Tenía miedo de que te fueras y te fuiste.
Un miedo menos…
• MINIFICCIÓN •
Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta.
• MINIFICCIÓN •
Al grito de “yo no soy criada de nadie” Juanita abandonó el lecho conyugal. Volvió pronto, porque se le había olvidado tender la cama.
• SERIALES •
Adam Masters (Alexis Denisof):
No tenemos que discutirlo, pero creí que querías que nos casáramos…
Mary Wardwell / Lilith (Michelle Gomez):
En algún momento fue así, pero estuviste mucho tiempo lejos, y… Cambié mucho. Ya no soy la misma mujer. ¿Y alguna vez te pusiste a pensar qué es el matrimonio realmente?
Adam Masters (Alexis Denisof):
Dos personas que se declaran su amor, para que todos los celebren. Es una bendición.
Mary Wardwell / Lilith (Michelle Gomez):
Para los hombres, tal vez. Pero si realmente fuera una bendición, un estado deseable, ¿habría necesidad de decorarlo con encaje y seda? ¿Cubrir el camino de la novia con pétalos de rosa? No, lo hacemos por qué el matrimonio conduce a la destrucción de la mujer. No es más que la eliminación por completo de la esencia de una mujer. Le quita todo. Su cuerpo, su libertad. Incluso su alma. Y no le entrega nada a cambio. Nada que ella quiera al menos. Eso es lo que opino sobre el matrimonio. Así que resulta imposible para mí imaginar un escenario en el que estemos casados, Adam. Lo siento.

«—Me alquilo para soñar. En realidad, era su único oficio. Había sido la tercera de los once hijos de un próspero tendero del antiguo Caldas, y desde que aprendió a hablar instauró en la casa la buena costumbre de contar los sueños en ayunas, que es la hora en que se conservan más puras sus virtudes premonitorias. A los siete años soñó que uno de sus hermanos era arrastrado por un torrente. La madre, por pura superstición religiosa, le prohibió al niño lo que más le gustaba, que era bañarse en la quebrada. Pero Frau Frida tenía ya un sistema propio de vaticinos.
—Lo que ese sueño significa —dijo— no es que se vaya a ahogar, sino que no debe comer dulces».
-Me alquilo para soñar (Doce cuentos peregrinos)
Gabriel García Márquez.