Chesterton.

Chesterton.

«Un hombre es estrangulado junto al gran estrado de música de Epsom. Cualquiera podría haber visto cómo ocurría mientras el estrado estuviera vacío; un vagabundo oculto entre los setos o un motorista que bajara por las colinas. Pero nadie lo habría visto mientras el estrado estuviera lleno y todo el auditorio gritara enfervorecido cuando el artista favorito hiciera su aparición… o no la hiciera. Retorcer una bufanda, arrojar un cuerpo detrás de una puerta son cosas que se podrían hacer en un instante, siempre que fuese en ese instante».

El dios de los Gongs.

G. K. Chesterton.

Lillo.

Lillo.

«—Una noche se me apareció, en sueños, Nuestro Señor, y me ordenó que me fuera por el mundo para que mi castigo, confundiendo a los incrédulos, sirviese de ejemplo a los malos hijos.
Los padres y las madres clavaron en los rostros confusos de sus juveniles retoños una mirada que parecía decir:
—¿Han oído? ¡Esto es para ustedes! ¿Olvidarán la leccioncita?».

El vagabundo.

Baldomero Lillo.

20 + 1: Al borde.

20 + 1: Al borde.

II

• Sin título. Rodrigo Fresán.
• Nueva refutación del tiempo. Jorge Luis Borges.
• El lado de afuera. Rodrigo Fresán.
• El pequeño solo ilustrado. Tito Matamala.
• Eufemia. Enrique Serna.
• El escritor inútil. Darío Falú.
• El diario de un loco. Lu Sin.
• Atrás quedó lo disperso. Daniel Sada.
• El bordado. Rubem Fonseca.
• El pronóstico de la vertiente austral de tus ojos. Tito Matamala.
• Cualquier altibajo. Daniel Sada.
• El matadito. Enrique Serna.
• Un lugar limpio y bien cuidado. Ernest Hemingway.
• El estatuto particular. Patricio Pron.
• Restauración de la bóveda celeste. Lu Sin.
• Licantropía. Enrique Anderson Imbert.
• Febrero o marzo. Rubem Fonseca.
• Valentina sin tiempo, Carlos Martínez Ulloa.
• No tiene que ser perfecto. Salma Anjana.
• Mirabel. René Avilés Fabila.
• Atadas al poste. Alejandra Spinetta.

Guerra entre hermanos.

Guerra entre hermanos.

• SERIALES •

Vikingos

Donal Logue (Rey Horik):

Esperaremos a ese demonio traicionero, y también a tu hermano. Salvo que Rollo te haya dicho otra cosa.

Travis Fimmel (Ragnar Lothbrok):

No, Rey Horik. No he tenido noticias de mi hermano, pero aún creo en mi corazón que no me traicionará, por que no tiene motivos.

Gustaf Skarsgård (Floki):

¿Quién necesita un motivo para la traición? Uno siempre debe pensar lo peor Ragnar, hasta de su propia familia. De esa manera, evitas muchas decepciones en la vida.

Nominar.

Nominar.

• MINIFICCIÓN •

Una madre, gracias a Dios, puede elegir el futuro de sus hijos.

Alfonso Alcalde
La Flaca al ver por primera vez un preservativo asoció la idea a un acuario con pequeños peces.
Su sentido del humor llegaba a tales extremos que se permitía cortarle la punta sin que el galán la sorprendiera de modo que todos sus hijos eligieron la carrera del mar cuando llegó el momento de ganarse la vida por su propia cuenta.
Arredondo.

Arredondo.

«Un silencio de muerte reinaba en la habitación oscura y fría. No había médico ni consultorio ni carretera. Estaba aquí. ¿Por qué soñé en Estados Unidos? Estoy en el cuarto interior de un edificio. Nadie pasaba ni pasaría nunca. Quizá nadie pasó antes tampoco.
Los cuatro muñones y yo, tendidos en una cama sucia de excremento.
Mi rostro horrible, totalmente distinto al del sueño: las facciones son informes. Lo sé. No puedo tener una cara porque nunca ninguno me reconoció ni lo hará jamas».

Orfandad.

Inés Arredondo.