Meletea.

Meletea.

«Podrían hablar largo y tendido de sus cosas. Él, por sobre todo, temía el uso literal de esta última expresión, «tendido»: para empezar: ¿de qué iban a hablar cuando no tenían ya nada para decirse?, y para terminar: de cada oportunidad en que estuvieron separados y ella le propuso conversar largo y tendido, había nacido uno de los niños».

Wnderschön.

Patricia Suárez.

Minientrada

Insultos Antiguos I.

Estólido

Individuo falto de razón y discurso, mentecáto, estúpido y sumamente necio. Es una voz que surgió hacia el primer tercio del siglo XVII, pero incluso siglos después sigue designando a alguien estúpido.

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«Siempre le ha causado gracia que los humanos maltraten a los animales. El asunto no quedó allí. El siamés —molesto y con pinta de pervertido— se lanzó a la cara del infante —que para ese momento tenía pinta de estólido— y le sacó un ojo. La bola blancuzca quedó colgando de la cuenca del chico —ahora con pinta de tuerto— y me tocó el turno de reír. Mariana se molestó conmigo y me dijo que eso era todo, que ya no teníamos nada en común y que si prefería la maldad de la fauna doméstica bien podía irme a vivir lejos de ella, amante de la humanidad y las buenas causas».

El ataque de los hurones.
Mariño González.

Obviar.

Obviar.

• MINIFICCIÓN •

La velocidad de lo efímero.

Rosa Delia Guerrero

Sólo era cuestión de tiempo, su vida se había convertido en un caos vertiginoso, atrapado en lo cotidiano. Un día Hong Kong, otro Nueva York y luego, quizá París. Envuelto en la soledad de los días escurridos de prisa sobre las manecillas del reloj. Todo ocurría a tal velocidad que parecía no suceder. Vivía en una ficción, tejida en forma de laberinto, sin imaginarlo lo atrapó por siempre.
Una mañana, o ¿era el atardecer?, subió a un tren. Sentado en la quietud de un compartimiento vacío, viajaba a gran velocidad. Nunca se detuvo a mirar el sol.
La muerte apareció puntual a la cita, ataviada con un vestido de seda negro, lo sedujo poco a poco.
Él la confundió con la rutina y la abrazó.

Tarot, así sólito, sin nada.

Tarot, así sólito, sin nada.

«Los hombres, creyéndose libres, son sólo un juguete de oscuros poderes, y humildemente deben conformarse con lo que el destino les depara».

El hombre de arena, E. T. A. Hoffmann.

Sebastian Domaschke

19. The sun [reconciliation].
Sebastian Domaschke
12. The hanged man [test].
Sebastian Domaschke
16. The tower [liberation].
Sebastian Domaschke
Holonimia.

Holonimia.

«Al fin y al cabo todo en este mundo es misterioso. No hay ningún hecho que pueda ser aclarado satisfactoriamente. Como tapabocas se publicaron fotos de la cabeza y el torso de un muchachito, vestigios extraídos del Canal de Desagüe. Pese a la avanzada descomposición, era evidente que el cadáver correspondía a un niño de once o doce años, y no de seis como Rafael. Esto sí no es problema: en México siempre que se busca un cadáver se encuentran muchos otros en el curso de la pesquisa».

Tenga para que se entretenga.

José Emilio Pacheco.

Holografía.

Holografía.

«El señor White sacó del bolsillo el talismán y lo examinó con perplejidad.—No se me ocurre nada para pedirle —dijo con lentitud—. Me parece que tengo todo lo que deseo.—Si pagaras la hipoteca de la casa serías feliz, ¿no es cierto? —dijo Herbert poniéndole la mano sobre el hombro—. Bastará con que pidas doscientas libras».

Pata de mono.

William Wymark Jacobs.

Holístico.

Holístico.

«—¿Qué cambiarías si pudieras?
Supo la respuesta, también antes de que llegara.
—Todo.
Sonrió. Nadie desea cambiarlo todo. Siempre hay una o dos cosas a las que desearías aferrarte. Pero comprendió perfectamente a lo que ella se refería. Y también, que la amaba de un modo similar: absoluto, radical, sin limitaciones… todo incluido».

Un juguete para Justine.

Antonio Malpica.