Holonimia.

Holonimia.

«Al fin y al cabo todo en este mundo es misterioso. No hay ningún hecho que pueda ser aclarado satisfactoriamente. Como tapabocas se publicaron fotos de la cabeza y el torso de un muchachito, vestigios extraídos del Canal de Desagüe. Pese a la avanzada descomposición, era evidente que el cadáver correspondía a un niño de once o doce años, y no de seis como Rafael. Esto sí no es problema: en México siempre que se busca un cadáver se encuentran muchos otros en el curso de la pesquisa».

Tenga para que se entretenga.

José Emilio Pacheco.

Altivo desdén.

Altivo desdén.

«El sol desapareció entre las nubes. El viento del norte oscureció la tarde. En la distancia se escuchó un trueno. Empezó a llover. Con estertores de asfixia se detuvo el motor.
—Nos quedamos sin gasolina —dijo el piloto—.
Edelmira gritó, roja de ira, que el chilango hijo de puta había salado el paseo. No pude más: me lancé sobre Edelmira y de un empellón la arrojé al agua.
Elena y Federico gritaron aterrorizados. Los movimientos de Edelmira la arrastraron al fondo. Federico suplicó al piloto que la salvara a cualquier precio. El hombre nadó bajo la superficie y asió a Edelmira por los cabellos. Mientras Elena y Federico ayudaban a izarla a bordo, salté de la lancha y gané la orilla con enorme esfuerzo».

-Paseo en el lago

José Emilio Pacheco.

Caprichos cretinos.

Caprichos cretinos.

«—Angelito: ¿puedo tomar un vaso de agua?
—Mi mamá no quiere que entres en mi casa.
Harto del egoísmo de Angelito, Artemio, que ya tenía doce años le dijo:
—Cómo eres díscolo nomás por ser tan rico. Pero no le andes buscando los tres pies al gato porque ya verás.
Angelito corrió a informar a su madre que Artemio acababa de insultarlo. José, el mozo, fue a castigar al impertinente.
El niño se levantó y se acercó al lecho de su madre:
—Mamá…
—¿Qué quieres, hijito? ¿Por qué estás despierto? Si no duermes te vas a enfermar.
—Mamá, quiero tener un gato de tres pies.
—Pero, mi vida, eso no puede ser: todos los gatos tienen cuatro patas.
—Yo quiero uno que sólo tenga tres.
—Bueno, sólo que le cortáramos una pata a Cleo —contestó la madre sin pensarlo».

-Los tres pies del gato (Tríptico del gato)

José Emilio Pacheco.