Barrunto.

Barrunto.

«Una mañana, tiempo después, desperté con la certeza de que la señora se estaba muriendo. Era domingo, y después del almuerzo salí a caminar bajo los árboles de mi barrio. En un balcón una anciana tomaba el sol con sus rodillas cubiertas por un chal peludo. Una muchacha, en un prado, pintaba de rojo los muebles del jardín, alistándolos para el verano. Había poca gente, y los objetos y los ruidos se dibujaban con precisión en el aire nítido. Pero en alguna parte de la misma ciudad por la que yo caminaba, la señora iba a morir».

-Una señora

José Donoso

Minientrada

Minificción Número 50.

• MINIFICCIÓN •

Premonición.

Jorge Timossi

La novia ajustó la falda de su largo vestido blanco, compuso el tul que descendía de la cabeza a los pies, puso su corazón sobre la silla vacía, colocó una mano en el respaldo, sonrió como quien no se hace ilusiones, y así posó para la foto más premonitoria de su vida.