Para nacer, no hay que morir (?).

Para nacer, no hay que morir (?).

• MINIFICCIÓN •

Botón de flor

Marco de Mendoza

Le dijeron que eran flores comestibles: azahar, hibisco, rosas, geranios y, cicuta. Las comió a montones; su dulce sabor lo embelesaba. Luego de un rato, se empachó, convulsionó, enmudeció, tembló… murió. Al llegar al cielo, la luz perpetua y divina lo cegó provocándole un tremendo estornudo… estornudaba flores. A cada estornudo, flores de colores. Sonreía porque ahora conocía el sabor real de las flores. Ahora en la luz, era la flor que siempre quiso ser.

Flores en Prosa.

Flores en Prosa.

«Dichosos aquellos que son capaces de entender el lenguaje de las flores y de las cosas mudas».

Charles Baudelaire.

Concierto Floral

Thorns and Roses
Naska Artwhelve

Indesicion
Stephan Duquesnoy

Flor
Salvador Delgado

Peonies and Doves
Jeszika Le Vye

Narciso de Manojo
Macoto Murayama

Sin título (de la floración, una dispersión de flores y otras cosas)
Edwin Parker

Flor Fractal
María Oriza

Meditación (En el balcón)
Vojtěch Preissig

La unión de la esperanza y la tristeza
Gail Potocki