Neutle Milagroso.

Neutle Milagroso.

«A pesar de que don Canuto les tenía prohibido hacer el «alacrancito», porque, según decía, le salía muy caro el aserrín para andar ocultando sus porquerías, don Lupillo se dispuso a hacer el suyo a manera de despedida. Se echó para atrás para tomar vuelo, y haciendo una extraña parábola en el aire con su tornillo, arrojó al suelo el sobrante de pulque. De inmediato don Canuto se salió del mostrador con la intención de reclamar a don Lupillo lo que acababa de hacer, pero se detuvo al notar el extraño silencio que se había adueñado de su humilde changarro.
En lugar de la figura que generalmente se forma con el sobrante de neutle sobre el aserrín, apareció una figura muy diferente, figura que contrastaba grandemente con lo tradicional, una figura humana con un manto en la cabeza, y que recordaba a primer golpe de vista, la entrañable figura de la virgen».

El milagroso alacrán, Humberto Vallejo.

Kinich Ahau.

Kinich Ahau.

«—Soy un Alacrán. Un hijo de Síina’an Yaach que fue arrancado del nido junto con otros para que en un juego de pelota se decidiera el destino de toda una ciudad.
—Todo guerrero que es elegido para recrear la creación de Tsiík Kaaj, las tierras salvajes, en el pok ta pok debería sentirse orgulloso. Ha sido escogido como guardián de su pueblo, defensor de las tradiciones y servidor de la verdad.
—Eso lo dices tú porque nunca has estado golpeando un caucho duro con la cadera durante horas. Yo sólo soy un sobreviviente. No estoy obligado a defender a nadie si no hay un precio de por medio. No sirvo ni ideales efímeros, ni a dioses, ni reyes o naciones».

El alacrán.

Paulo César Ramírez Villaseñor.