Hablas con la verdad.

Hablas con la verdad.

«–Y también me da mucho pesar que no le publiquen sus poemas.
–Pero muchacha estúpida, ¿no se da cuenta de que ser ignorado por este mundo platitudinesco es el mejor galardón para un poeta? Preocupación me daría el tener cabida en una de esas revistas que produce la cultura de petate a la que tengo la desdicha de pertenecer; me llenaría de terror si me eligieran Miembro de Número de la Academia de la Lengua, y si me dieran el premio Nobel comprendería que había llegado mi anquilosamiento final. Estoy encantado de ser oscuro, y libre, y alegre… Prosigo: estudiaremos en primer lugar las irregularidades especiales del verbo pudrir, o podrir…»

Amor de Sarita y el profesor Rocafuerte.

Jorge Ibargüengoitia.

La única que viene cuando todos se van.

La única que viene cuando todos se van.

«Lo que había encontrado en la llama me poseía. Me había puesto en los zapatos de quien no sabe si existe. Me ponía una y otra vez en medio de dos signos de interrogación. Mis pies blancos y descalzos en la arena trataban de recoger los dedos, como avergonzados, para permitir que todo siguiera sucediendo y para que en los demás siguiera pasando desapercibido el hecho de que me encontraba inmersa en la llama. ¿Habitaba yo un desasosiego o él me habitaba? ¿Qué estábamos haciendo –si acaso hacíamos algo– y para qué? ¿Hacer algo es dejarse llevar? ¿Eran todas las vidas como esa?»

La duda.

Guillermo Solís.

Vestida de noche o de claridad.

Vestida de noche o de claridad.

«Dobló sus sábanas y enjuagó los trastes sin escuchar las noticias, sacudió los muebles, barrió y trapeó. En la casa los únicos ruidos que se escuchaban eran los suyos. Demasiado espacio para una mujer sola, pero no tenía a dónde ir y las minucias de los bienes raíces la ponían nerviosa. Desde joven se había rehusado a tomar decisiones importantes relacionadas con dinero. Todos esos aspectos incómodos los solucionaba su marido, pero ahora llevaba un año viuda y el silencio había comenzado a inquietarla».

El peso del aire.

Alfredo Núñez Lanz.