Sobre aguas de calzón.

Sobre aguas de calzón.

• MINIFICCIÓN •

Por aguacate.

Guillermo Castillo

Melitón Palacios, hombre de sanas costumbres, de hablar parsimonioso, trabajador de sol a sol, católico, apostólico y romano a toda prueba anunció que se casaría.
Las habladurías no se hicieron esperar; se habló de la gran suerte de Herlinda Arroyo, gracias al agua de calzones que durante días le dio a tomar al bueno de Melitón.
Se casaron en Santa Bárbara. En el pueblo todos se reían. El negro lucía vestido entero; ella, largo velo semitransparente de tul organza capaz de disimular las cicatrices que crecieron sobre sus viejas heridas. Hubo parranda, cerveza Pilsen, tamales, rellenas y un regalo especial en tomates y aguacates que, en letra de molde, decía:
¡Tómalo por aguacate!


RECOMENDACIÓN DEL BLOG


Heridas.

Heridas.

SE DICE QUE… 💭

«No hay cicatriz, por brutal que parezca, que no encierre belleza.
Una historia puntual se cuenta en ella, algún dolor. Pero también su fin.
Las cicatrices pues, son las costuras de la memoria, un remate imperfecto que nos sana dañándonos. La forma que el tiempo encuentra de que nunca olvidemos las heridas».

Cicatrices

Piedad Bonette

… 💭