• MINIFICCIÓN •
Liberación femenina.
Rosa Beltrán
Al grito de “yo no soy criada de nadie” Juanita abandonó el lecho conyugal. Volvió pronto, porque se le había olvidado tender la cama.
• MINIFICCIÓN •
Al grito de “yo no soy criada de nadie” Juanita abandonó el lecho conyugal. Volvió pronto, porque se le había olvidado tender la cama.

«Hari creía, en lo profundo de su corazón que Isella jamás había mirado a alguien sin tratar de ver cuál sería la mejor forma de manipular a esa persona de acuerdo a sus fines. De modo que, sabiendo lo que se esperaba de él, simplemente bajó los ojos y asintió».
Mnemónico.
Sandra Bayona.

«—Oye Pepe, cuando estabas esta mañana a la deriva, ¿pensaste en mí?—Preguntó mientras pasaba su índice por los labios. —Pensé en mis aletas—me atreví—… Y sí, claro, pensé en ti mucho—mentí, refugiando mi cabeza en su regazo».
Cabo de ajo.
José María Sánchez-Bustos.

«Podrían hablar largo y tendido de sus cosas. Él, por sobre todo, temía el uso literal de esta última expresión, «tendido»: para empezar: ¿de qué iban a hablar cuando no tenían ya nada para decirse?, y para terminar: de cada oportunidad en que estuvieron separados y ella le propuso conversar largo y tendido, había nacido uno de los niños».
Wnderschön.
Patricia Suárez.