Sassy.

Sassy.

«Por el color del cielo supo que quedaban solo segundos de luz, así que prescindió de preámbulos. Fue hacia ella, la abrazó sin dulzura y la tumbó de espaldas sobre la arena, de acuerdo a un modo de comportarse que le llegaba de muy lejos, de más allá de la memoria. Un último rayo de sol, ya muy tenue, se confundió con la mirada dorada que ella clavaba en los ojos del hombre que la poseía, y, antes de evanescerse, le atravesó limpiamente el rostro como dicen que hace siempre el sol con los duendes».

La duende.

Rafael Sender.

En México tenemos Aluxes.

En México tenemos Aluxes.

«Busbuskalai apareció en el fregadero. Ya empiezan los problemas. Otra vez se prepara para estropearme el día. Empieza temprano, durante el desayuno. Será tan descarado que ni siquiera esperará a que los niños se vayan al colegio. ¡Que se enteren del tipo de padre que tienen! Decido ponerle freno a toda la mierda que pueda pasar; me levanto bruscamente de la mesa, salto sobre el fregadero y le doy un puñetazo en la cara. Los platos vuelan en todas direcciones y Busbuskalai queda aturdido entre los escombros. Espero a ver si ahora me deja en paz».

Pequeño duende casero.

Senko Karuza.