Lo que nunca se ha tenido no se debería echar de menos.

Lo que nunca se ha tenido no se debería echar de menos.

«Mi madre no nació del barro, nació del cristal, delicada, frágil. Eso dijo mi padre aquel lejano día. Pero yo, creo que no, creo que mi madre no se perdonó jamás porque ella era tan de barro o más que cualquiera de nosotros. Ella era del barro más poroso, más humano que existe».

Su propia penitencia,
Rocío Díaz.

Todo se desvanece rápidamente.

Todo se desvanece rápidamente.

«Axel asintió, sonriendo interiormente ante la tentativa de su mujer para tranquilizarle. La entonación con que ella había pronunciado la palabra “todavía” revelaba su propio conocimiento del próximo fin. De hecho, restaba una escasa docena de flores de los cientos que habían crecido en el jardín, y en su mayor parte eran tan sólo capullos. Solamente tres o cuatro habían alcanzado la plenitud. Cuando caminaban hacia el lago, Axel trataba de decidir si debía arrancar primero las flores desarrolladas o dejarlas para el final».

El jardín del tiempo,
James Graham Ballard.