Un mal cruel.

Un mal cruel.

«Claro que probé estar en pareja; después de todo, según las estadísticas, al cabo de la segunda década luego de la pandemia más del cincuenta por ciento de los hombres se hicieron homosexuales, y hoy la proporción debe ser mucho mayor. Lamentablemente, eso de tener por pareja a un hombre conmigo no funcionó; no sólo me sentía incómodo, algo en lo que de seguro tuvo la culpa mi hipertrofiado superyó, sino que pronto me di cuenta de que la histeria femenina de la que tanto renegaba en las buenas épocas no era, al fin y al cabo, una cuestión de sexo, sino de convivencia entre dos personas».

En busca de la X perdida.

Damián Cés.