Sin excusas.

Sin excusas.

«La excusa que se dio a sí mismo para probarlo fue lastimosamente tópica. Algo así como que, llegado a cierto punto, todo creador necesita desarrollar sus facultades parapsicológicas si quiere ir aún más allá. ¡Qué grandes performances habría creado si pudiera leer la mente del público! La retroalimentación perfecta, el bucle divino…»

El performance de la muerte.

José Miguel Sanchez Gomez.