Nachtstück.

Nachtstück.

—¿No sabéis —le dije— que es un pecado, que no queda sin castigo, abandonar la iglesia durante el Sanctus? Nunca más volveréis a cantar en la iglesia.

—Era una broma, pero no sé cómo fue que mis palabras produjeron un efecto grave. Bettina palideció y abandonó en silencio la iglesia. Desde aquel momento perdió la voz.

El Sanctum.

E. T. A. Hoffmann.