
«Un día la loba se enamoró de un joven que había sido soldado y segaba el heno con ella en las tierras del notario; pero lo que se llama enamorarse; sentir que las carnes le ardían bajo el fustán del corpiño, y sentir, mirándolo a los ojos, la sed que se siente en las horas calientes de junio en el fondo de las llanuras».
La Loba.
Giovanni Verga.
Corre una sombra ardiente sobre aquella llanura…
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…que vela por la carne dulce.
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Hermosa descripción.
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Tienes que leer el cuento completo.
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