Phantasmagoria.

Phantasmagoria.

«La plancha sensibilizada había copiado una especie de gasa flotante que cruzó en dirección a los cielos, cuya presencia hizo estremecer suave y misteriosamente el organismo del fotógrafo, cual si una nube de mentol lo rodeara; y contemplando en la cámara oscura una imagen incolora, sufrió el vértigo de la dicha, el miedo, la sorpresa, la desesperación, todo junto y mezclado, articulando en el colmo de la confusión: — ¡Pálida!… ¡Pero es ella!… ¡Dios mío, creo en ti…!».

¡Pálida!… ¡Pero es ella!…

Clorinda Matto de Turner.