Kuxlejal.¹

Kuxlejal.¹

«Apiádate de sus ojos. Que no miren a su alrededor como miran los ojos del ave de rapiña.
Apiádate de sus manos. Que no las cierre como el tigre sobre su presa. Que las abra para dar lo que posee. Que las abra para recibir lo que necesita. Como si obedeciera tu ley.
Apiádate de su lengua. Que no suelte amenizada como suelta chispas el cuchillo cuando su filo choca contra otro filo.
Purifica sus entrañas para que de ellas broten los actos no como la hierba rastrera, sino como los árboles grandes que sombrean y dan fruto».

Balún Canán, Rosario Castellanos.

¹Tzeltal, oración de protección.

Sbuki’laltel sti’iki.¹

Sbuki’laltel sti’iki.¹

«—Mira lo que me están haciendo a mí.
Y alzándose el tzec, la nana muestra una llaga rosada, tierna, que le desfigura la rodilla.
Yo la miro con los ojos grandes de sorpresa.
—No digas nada, niña. Me vine de Chactajal para que no me siguieran. Pero su maleficio alcanza lejos.
¿Por qué te hacen daño?
—Porque he sido crianza de tu casa. Porque quiero a tus padres y a Mario y a ti.
—¿Es malo querernos?
—Es malo querer a los que mandan, a los que poseen.
Así dice la ley».

Balún Canán, Rosario Castellanos.

¹Tzeltal, el incisivo dolor que inflingen sus palabras.