No te bebas de un sorbo la Alegría.

No te bebas de un sorbo la Alegría.

«Fue precisamente en aquel clima subterráneo, y encarando con un enorme caballo de madera que parecía presidir el feudo contrario, dónde se produjo la ruptura formal de hospitalidades mediante una nueva versión de la plegaria que recitaron mirando hacia todos los rincones, dado el carácter difuso del destinatario: «Y ahora, Señor, nosotros, los gemelos Orejas de Burro y Hocico de Perro os rogamos por el ángel, el cara de infeliz del retrato, que voló a vuestro reino hace hoy no sabemos cuánto tiempo, porque nos olvidamos de hacer la raya en la pared, y para que cualquier día de éstos caiga de tu cielo y se rompa las alas, amén»».

El ángel planeador, Armonía Somers.

Sací-Pererê.

Sací-Pererê.

• PLUMA INVITADA •

🖊

Es uno de los personajes más famosos de Brasil, tal es así, que posee hasta un día propio: el 31 de octubre.

El Bromista de los dioses.

En el folclore brasileño Sací-Pererê, o simplemente Sací, es una criatura mítica representada por un niño negro con gorro rojo y una pipa que, además, tiene una particularidad, sólo tiene una pierna. Esta minusvalía no le impide ser el mas travieso de todos los personajes infantiles.

Su gorro rojo le da poderes mágicos y se mueve en un remolino de viento lo que hace que sea casi imposible atraparle cuando se divierte con sus travesuras. Sólo hay una forma de capturarlo, si mientras se está trasladando en su remolino se introduce un colador y se agita. Eso sí, hay que quitarle rápidamente su gorro rojo para que pierda sus poderes. También hay una forma de sobornarlo: con cachaça o tabaco para su pipa.

Saci es un auténtico bromista: le encanta espantar caballos, deshacer la cama, despertar a la gente con sus carcajadas, esconder objetos domésticos, derramar la sal en la cocina y gastar todo tipo de bromas. Nunca intenta causar el mal, sólo hacer alguna que otra trastada.

Según la leyenda, por las noches, todos los Sací del mundo se reúnen y planean todas las travesuras que harán al día siguiente.

Los niños brasileños utilizan a menudo la excusa de «Ha sido Saci» cuando son pillados «in fraganti» en plena faena.

Se cree que la leyenda surgió en las tribus indígenas del sur de Brasil y que fue extendiéndose hacia el norte, adoptando características africanas como el color de su piel y el uso de la pipa. Al principio se le dibujaba con dos piernas, pero la leyenda dice que perdió una en una lucha de capoeira.

Como curiosidad, Sací-Pererê es la mascota oficial del club internacional de fútbol de Porto Alegre.

Marco Haurélio.