Enmudecer.

Enmudecer.

• MINIFICCIÓN •

Flores Mudas II

Andrea Bernal Ortega

En el frío de la madrugada, el rocío bañaba las flores. Una mujer que paseaba por el jardín parecía que les preguntaba:
—¿Será ella la más hermosa de la montaña?
En medio de cada pregunta tomaba las flores y pudo notar que las flores que no olían. Eran mudas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s