Fernando Vicente
Drácula
Bram Stoker







«Si descubren una bruja –una anciana cuyos quesos maduran cuando los quesos de sus vecinos se resisten u otra vieja a quien su gato negro, ¡que siniestro!, sigue todo el tiempo– la desnudan y buscan la marca, el pezón supernumerario que amamanta a su familia. Lo encuentran pronto. Después, la lapidan».
El hombre lobo.
Angela Carter.

«Todos los seres, decía, no son más que trozos desjuntados de esa esfera de amor donde se insinuó el odio. Y lo que llamamos amor es el deseo de unirnos y fundirnos y confundirnos, como éramos antaño, en el seno del dios globular que la discordia rompió».
Empédocles: Supuesto dios.
Marcel Schwob.

«Las palabras de amor pasaron de uno a otro, fueron suspiradas, los hicieron reír y se gastaron. Tocaron el velo flexible y opaco que separa a los amantes. La voluptuosidad creció en furor y quiso cambiar de persona. Llegó hasta la extremidad aguda en que se expande alrededor de la carne, sin penetrar hasta las entrañas. La africana se acurrucó en su corazón extranjero. Lucrecio se desesperó al no poder consumar el amor. La mujer se tornó altanera, melancólica y silenciosa, parecida al atrio y a los esclavos. Lucrecio anduvo errabundo en la sala de los libros».
Lucrecio: Poeta.
Marcel Schwob.

«Su verdadero nombre era Paolo di Dono; pero los florentinos lo llamaron Uccelli, es decir, Pablo Pájaros, debido a la gran cantidad de figuras de pájaros y animales pintados que llenaban su casa; porque era muy pobre para alimentar animales o para conseguir aquellos que no conocía».
Paolo Uccello: Pintor.
Marcel Schwob.