Ángeles y Zodiaco.

Ángeles y Zodiaco.

—Si quieres romper una maldición, lo mejor es usar fuego —sentenció la pequeña chispa, y se imaginó guiñándole un ojo al sol roto.

Las Crónicas de N’Xia

Peter Mohrbacher

Malahidael, Ángel de Aries
El Instigador
Peter Mohrbacher
Verchiel, Ángel de Leo
El Gobernante
Peter Mohrbacher
Advachiel, Ángel de Sagitario
El Vagabundo
Peter Mohrbacher
Turnos para esculpir ángeles.

Turnos para esculpir ángeles.

«Las alas parecen nacer de la carne antes viva y nutrirse con la sangre que ya no corre por las venas. No logro comprender cómo es que alguien tuvo el valor de perforarlas con los cables. Cierto: los cables sostienen las alas en posición ligeramente diagonal, como si el ángel caído aún intentara aletear, elevarse. De pronto, mi propio cuerpo me desobedece. Siento que algo falta en mí o, más bien, que yo falto en mi cuerpo. Viajo en retroceso por el aire. En un instante revivo días, semanas, meses, años. Me detengo en un sueño que creí olvidado».

Giraluna de Van Sau.

Lizeth Alcantar.

Estudiante de la licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Zacatecas.

Cada metáfora es un hecho infinito.

Cada metáfora es un hecho infinito.

«La carne de los ángeles no da inmortalidad como muchos piensan, su don consiste en acrecentar tus habilidades al máximo. Máximo entendimiento, máximo rendimiento, máximo de todo lo bueno… Yo tengo congelado al mío; no sé si estoy listo para cruzar el umbral y recibir todos esos talentos, ¿y si se convierten en una carga? No es tan mala esta vida efímera, no es tan deplorable como todos quieren hacerla ver en sus lamentos; por eso decidí guardármelo, si algún día ocupo esos dones, estaré listo.».

Ofrecimiento del cielo.

Alfredo Beltrán León.

Relato inédito.
Alfredo Beltrán León (Los Mochis, 1985) Ingeniero Químico por el Instituto Tecnológico de Los Mochis, intentó con todas sus fuerzas ser vagabundo, pero la vida no lo dejó; ha escrito una treintena de cuentos, de los cuales una compilación aparecerá publicada en breve por Editorial Limbo.

El espacio más creativo del Universo.

El espacio más creativo del Universo.

«Sus ojos materiales dejaron de ver, no así los de su corazón. Anselmo Verdejo les contó a las enfermeras que durante su larga convalecencia había viajado hasta el cielo, y que allí, vestido con ropa de faena, había paseado por calles amplísimas cuyos adoquines eran todos de oro. También contó que había estado platicando con un arcángel llamado Ismael, rubio y de espléndidas alas blancas, quien le había prometido revelarle algún día el secreto de la pureza. Cuando la señora de Verdejo y sus tres hijos oyeron la historia, se miraron a los ojos largamente, lloraron en silencio, y dieron a Anselmo por un caso perdido. El bueno de Verdejo, de hecho, ni siquiera se acordaba de ellos».

El oro celeste.

Manuel Moyano.

Nacido en Córdoba, España. Obtuvo el premio Tigre Juan 2002 por El amigo de Kafka y el premio Tristana de Novela Fantástica de 2006 por La cortada del Diablo; sus relatos y microrrelatos han aparecido en numerosas antologías.