This girl is on fire.¹

This girl is on fire.¹

«Los incineramientos los hacen los hombres, chiquita. Siempre nos quemaron. Ahora nos quemamos nosotras. Pero no nos vamos a morir: vamos a mostrar nuestras cicatrices. La torta era para festejar a una de las Mujeres Ardientes, que había sobrevivido su primer año de quemada».

Las cosas que perdimos en el fuego.

Mariana Enríquez.

¹ Girl on Fire, Alicia Keys

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Nunca más.

• MINIFICCIÓN •

Estocada final

Marco de Mendoza

Otilia levantó alto su mano, y con fuerza dio una estocada final. Nunca había toreado a un animal así, se caía sin fuerzas, pero no iba a dejarse vencer ante aquella bestia infame y retorcida. Limpió sus lágrimas con dolor; sentía que el cuerpo se le iba resquebrajándo por cada hueso. La respiración agitada y el miedo no se disipaban a pesar de haber terminado ya con aquel suplicio. Luego, tiro el cuchillo sobre el piso ensangrantado y yéndose, se juro que nunca volvería a permitir que otro hombre como aquel, la golpeara una vez más.

¿Las mujeres construyen mejores Utopías?

¿Las mujeres construyen mejores Utopías?

«Entonces empezó a llegar gente suficiente, amigos, parientes, y curiosos extranjeros. Esas mujeres no tenían ningún reparo en casarse si era con sus condiciones. Y cuando un hombre está suficientemente enamorado, no opone ninguna gran objeción a vivir en un paraíso terrenal y ofrecer su mano para construir una nueva comunidad. Pero los hombres se seleccionaban minuciosamente. Tenían que demostrar que estaban totalmente sanos, ya que uno de los principales objetivos del grupo era la maternidad».

Sé sabía.

Charlotte Perkins Gilman.

*Relato Fantástico publicado originalmente por la revista The Forerunner en 1913. Buscando la Utopía, Perkins nos acerca a un Relato Feminista por excelencia.

Fue una noche de copas, una noche loca.¹

Fue una noche de copas, una noche loca.¹

«Lo más difícil fue encontrar un disfraz para la cara de la hiena. Estuvimos buscando horas y horas: rechazaba todas mis sugerencias. Por fin dijo:
—Creo que he encontrado la solución. ¿Tenéis criada?
—Sí —dije, perpleja.
—Pues verás: vas a llamar a la criada; cuanto entre, nos lanzamos sobre ella y le arrancamos la cara; llevaré su cara esta noche en lugar de la mía».

La debutante.

Leonora Carrington.


¹ Noche de copas, María Conchita Alonso.

Te quiero tal y cual, sin condiciones.¹

Te quiero tal y cual, sin condiciones.¹

«Cristián solía alzar la voz y Eduardo callaba. Sin saberlo, estaban celándose. En el duro suburbio, un hombre no decía, ni se decía, que una mujer pudiera importarle, más allá del deseo y la posesión, pero los dos estaban enamorados. Esto, de algún modo, los humillaba».

La intrusa.

Jorge Luis Borges.


¹ La diferencia, Juan Gabriel.

Tú, la misma de ayer…¹

Tú, la misma de ayer…¹

«A los hombres las canas les sientan mejor que a nosotras, les dan un toque de distinción. A una mujer canosa ni quién la voltee a ver por la calle, en cambio tú eres uno de esos viejitos guapos que todavía pueden arrancarles suspiros a las señoras».

La incondicional.

Enrique Serna.


¹ La incondicional, Luis Miguel.