Sangre Azul.

Sangre Azul.

• SERIALES •

La Revolución

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–El día que naciste supe que continuamente me decepcionarías. Lo reafirmé cuando dijiste tus primeras palabras. Y al verte crecer sin ninguna cualidad. Creí que el privilegio de la sangre azul curaría tu cuerpo y haría crecer tu alma. Pero ahora veo el alcance de mi delirio. No hay remedio que cure la mediocridad.

Donatien de Montargis (Julien Frison):

–¡Cállate!

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–Fuiste incapaz de aprender la paciencia. Tu vanidad, tu cobardía, tus artimañas… Tú eres el castigo que Dios me envió por ser demasiado orgulloso. Y ahora puedo entender que mi linaje terminará contigo, en deshonor.

Donatien de Montargis (Julien Frison):

–No tienes derecho a hablarme así. ¡Yo soy el conde!

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–Has frustrado todas mis expectativas. Estás contaminado, el más degenerado de tus amigos. Abandonaste a tu hermana en manos de nuestros enemigos.

Donatien de Montargis (Julien Frison):

–¡Cállate!

Charles de Montargis (Laurent Lucas):

–Y peor aún, traicionaste a tu rey. ¿Qué crees que pasará ahora que tus amigos saben de la sangre azul? Se rebelarán. Tomarán el castillo. Ni el hombre más cobarde desvía la mirada cuando se están devorando a sus hijos. Verás, hijo, hay cosas en las que todos somos iguales. Y ésta es una. Condes, campesinos… A todos nos conmueve y nos ciega el amor por nuestros hijos. Por más desgraciados y patéticos que sean.

20 + 1: Joyas Inesperadas.

20 + 1: Joyas Inesperadas.

III

• Zapatillas de ballet. Francis Scott Fitzgerald.
• Ojo por diente. Rubén Bareiro Saguier.
• El vagabundo. Baldomero Lillo.
• El dios de los Gongs. G. K. Chesterton.
• Donde el fuego nunca se apaga. May Sinclar.
• Detrás de la puerta. Sergio Bonomo.
• Un hombre bueno es difícil de encontrar. Mary Flannery O´connor.
• Mnemónico. Sandra Bayona.
• Noche Buena. Ernesto Tancovich.
• Quiero ser tu princesa. Jorge Meneses.
• Ratas de biblioteca. Ernesto Tancovich.
• Un amor impetérrito. Laura Rodríguez Galindo.
• El hombre que morirá mañana. Tomás Arranz Sanz.
• O. A. Omnisicencia Artificial (el cáculo del universo). Rafael Avendaño.
• Muerte blanca. Kennet Cook.
• La urna. Mar Charneco.
• El viaje de Mr. Jelland. Arthur Conan Doyle.
• Basta. Robert Walser.
• El único. José Vicente Ortuño.
• La loba . Giovanni Verga.
• El mortal inmortal. Mary Shelley.

Lo aprendí de ti.

Lo aprendí de ti.

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• AFORISMOS •


En su año cuarenta y tres de vida, William Stoner aprendió lo que otros, mucho más jóvenes, habían aprendido antes que él: que la persona que uno ama al principio, no es la persona que uno ama al final, y que el amor no es un fin sino un proceso a través del cual una persona intenta conocer a otra.

John William Stoner


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Sací-Pererê.

Sací-Pererê.

• PLUMA INVITADA •

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Es uno de los personajes más famosos de Brasil, tal es así, que posee hasta un día propio: el 31 de octubre.

El Bromista de los dioses.

En el folclore brasileño Sací-Pererê, o simplemente Sací, es una criatura mítica representada por un niño negro con gorro rojo y una pipa que, además, tiene una particularidad, sólo tiene una pierna. Esta minusvalía no le impide ser el mas travieso de todos los personajes infantiles.

Su gorro rojo le da poderes mágicos y se mueve en un remolino de viento lo que hace que sea casi imposible atraparle cuando se divierte con sus travesuras. Sólo hay una forma de capturarlo, si mientras se está trasladando en su remolino se introduce un colador y se agita. Eso sí, hay que quitarle rápidamente su gorro rojo para que pierda sus poderes. También hay una forma de sobornarlo: con cachaça o tabaco para su pipa.

Saci es un auténtico bromista: le encanta espantar caballos, deshacer la cama, despertar a la gente con sus carcajadas, esconder objetos domésticos, derramar la sal en la cocina y gastar todo tipo de bromas. Nunca intenta causar el mal, sólo hacer alguna que otra trastada.

Según la leyenda, por las noches, todos los Sací del mundo se reúnen y planean todas las travesuras que harán al día siguiente.

Los niños brasileños utilizan a menudo la excusa de «Ha sido Saci» cuando son pillados «in fraganti» en plena faena.

Se cree que la leyenda surgió en las tribus indígenas del sur de Brasil y que fue extendiéndose hacia el norte, adoptando características africanas como el color de su piel y el uso de la pipa. Al principio se le dibujaba con dos piernas, pero la leyenda dice que perdió una en una lucha de capoeira.

Como curiosidad, Sací-Pererê es la mascota oficial del club internacional de fútbol de Porto Alegre.

Marco Haurélio.

Open your eyes.

Open your eyes.

• Seriales •

New Amsterdam
T.1, E.22

[… ]
—¿Por qué mi cerebro hizo eso? Él me salvó la vida. ¿Por qué no recordarlo?

Ignatius “Iggy” Froome (Tyler Labine):
—Parece contraintuitivo hasta que comprendemos como funciona el cerebro. El cerebro sólo intenta darle sentido a las cosas.
A veces el mundo es muy hermoso, sabes. La risa de un amigo, un bebé recién nacido sosteniendo tu dedo. Pero la vida también es frágil. Parpadeas y se esfuma en un santiamén.
Ante el horror, nuestra mente convierte un trauma en una historia, para darle sentido. Incluso si no lo tiene.
Entonces, ¿por qué tu mente te decía que el mundo era horrible? Porque significaba que tu miedo era real. Que podías darte por vencido. Pero creer que tenemos la capacidad de ser héroes, sin importar lo malo de este mundo, es mas difícil. Porque significa que cuando sucede lo peor, podemos elegir seguir adelante. Podemos elegir ayudar. Y eso hace todos los días la gente a nuestro alrededor.
Entonces, ¿el mundo es horrible? Por supuesto. Pero hay luz. Hay tanta luz. Solo tienes que abrir los ojos y mirar.

Afrodita en la minificción.

Afrodita en la minificción.

• PLUMA INVITADA •

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En las miniaturas textuales que han recibido decenas de nombres y que aquí llamaremos minificciones podemos encontrar todas las pasiones que nos inquietan: el amor, el odio, la muerte, la envidia, los celos, el deseo.

El deseo, el placer y el encuentro.

En esta forma escritural, como en otros géneros literarios, la variedad de temas es tan diversa como diversos son los sentimientos, emociones y vivencias humanas. Podríamos parafrasear la célebre frase de Terencio y decir que a la minificción nada de lo humano le es ajeno. Hay minicuentos en los que leemos historias de la cotidianidad, o de terror, en algunas leemos la recreación de sucesos históricos, o versiones de personajes emblemáticos y héroes mitológicos. Asistimos también al resurgimiento y transformación de la fábula y el bestiario; lo fantástico está presente en otro buen número de estos textos breves. Lo mismo podríamos decir de la ficción científica. El amor, el desencuentro amoroso, la infidelidad, los viajes, la muerte, los recuerdos de la infancia, los oficios, son temas centrales en algunos minicuentos. Y encontramos también minificciones en donde –con muy diversos matices, desde la leve alusión hasta una presencia más explícita– aparece el erotismo.

Eros y Afrodita se pueden presentar en un amplísimo espectro de matices: desde la alusión velada al deseo del encuentro con el cuerpo amado hasta las descripciones más o menos directas del placer que la experiencia erótica despierta, pasando por todos los tonos y gradaciones posibles. Si este nuevo género de la minificción –formado por «cuentos concentrados al máximo, bellos como teoremas», según el feliz acercamiento del teórico y escritor David Lagmanovich– recurre a diversas estrategias retóricas para lograr textos en donde lo omitido es tan importante como lo dicho, en los minitextos en donde se alude al deseo, al placer y al encuentro de los cuerpos esto cobra una importancia especial.

Por ello, tal vez el más importante y frecuente de los recursos que está presente en las minificciones eróticas sea la figura de la elipsis. Aquí lo elusivo se engarza con lo alusivo, que es tan propio de la escritura erótica. Si en muchas minificciones lo silenciado es tan (o más) relevante como lo dicho, cuando lo que se busca expresar es el deseo o el placer, los silencios cobran enorme importancia; es decir, el lector dota esos silencios de una intensidad que tal vez no se hubiera logrado de otra manera. Así, lo eludido será lo que permita el efecto buscado por la autora o el autor.

Si una característica de la minificción es la necesidad de contar con un lector activo, en las minificciones eróticas este será un rasgo primordial: el lector deberá llenar los silencios, desarrollar las sugerencias e imaginar lo aludido o esbozado.

Dina Grijalva.


• MINIFICCIÓN •

Propiocepción amorosa.

Guiomar Carrillo

Ocurría con frecuencia que al acariciarte yo también me diluía.


• MINIFICCIÓN •

Pasiones.

Pía Barros

Aunque enrraizara los huesos en la tierra, toda mi carne se arrancaría en tu búsqueda.


• MINIFICCIÓN •

Cama con espejos.

Isabel Wagemann Morales

Reflejados infinitamente en los espejos de uno y otro lado de la cama, hicimos todas esas veces el amor.