En el nombre del Padre.

En el nombre del Padre.

«’Es un maricón’, y se extendió en la descripción del incidente, su llegada al reclinatorio, el comienzo de la confesión, la soledad de la iglesia, la voz del cura sonando hueca en el fondo y luego su mano apoyada en el muslo de Alberto. Le había agarrado el muslo, sin-ton-ni-son, inesperadamente, le había mandado la mano al sexo, narró mi hermano. Dijo entonces que se había levantado bruscamente del confesionario y le había soltado al cura la única frase que se le ocurrió: ‘¡No sea maricón!’».

-Las causas perdidas

Óscar Collazos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s